“La gente nos pide que hagamos un gran frente”. La frase sale de la boca de Alfredo De Ángeli párrafo por medio, la repite a cuanto micrófono se le acerque. Pero en el diálogo que tuvo con Página Política (escuchar audio) en la antesala de la presentación de la Fundación Pensar –que tuvo lugar este jueves en Paraná- se le cuela una observación que lo aleja de la imagen de debilidad del candidato que carece de estructura y se lanza al ruedo con su sola imagen.
-¿Es posible ser senador sin un partido que fiscalice la elección en todas las mesas?
-Vos sabés que esa es la pregunta de todos y cuando empezamos a recorrer viene gente que no es de la política a armar estructuras para fiscalizar. Nos está pasando en Villaguay, en Rosario del Tala. En todos los lugares que voy viene gente que no ha participado nunca en política y me dice “Alfredo nosotros vamos a juntar la gente para fiscalizar”. Esa es la sorpresa que nos estamos llevando.
La necesidad de contar con un partido detrás que aporte fiscales en cada mesa –especialmente ahora que los fiscales no pueden votar fuera de la mesa en la que están empadronados- es quizá la carta de negociación más fuerte que tiene el radicalismo para cerrar un acuerdo con el dirigente que en 2008 adquirió conocimiento nacional por su resistencia a la resolución 125 y que, al parecer, cinco años después, lo conserva en buena medida.
A pesar de que es PRO el único partido constituido que sostiene su postulación (y que ha apostado fuertemente a su figura para recuperar posiciones en Entre Ríos), De Angeli insiste en presentarse como miembro de la agrupación Pancho Ramirez “donde hay de todo, gremialistas, partidos políticos, independientes”, explica. (Escuchá el audio)
Y cuando se lo indaga por la marcha de las conversaciones no aporta mayores novedades. Se excusa en las circunstancias de que “estamos en los últimos veinte días y están todos tirando de la cuerda” y vuelve sobre el punto: “los dirigentes tienen que entender que la gente pide un gran frente y yo creo que lo vamos a lograr”.
Cuando se le pregunta si es consciente de que es muy difícil imaginar un frente en el que convivan Busti con la UCR, De Angeli responde, como si fuera tan simple: “Es cuestión que nos pongamos de acuerdo”.
Y después desliza, como al pasar, “por ahí algunos dicen: nosotros nos bajamos y ponemos otros dirigentes que representen a los sectores, pero que no haya tanta histórica rivalidad”.


