Luego de que algunas agrupaciones de sobrevivientes y familiares repudiaran el asado de fin de año que el ministro de Justicia Julio Alak organizó en la ex ESMA y en medio de las duras críticas de la oposición, la organización Hijos a nivel nacional, que nuclea a descendientes de desaparecidos durante la última dictadura militar, defendió al funcionario.
En la Entre Ríos, la única voz que se escuchó fue la del Frente Entrerriano Federal (FEF). “La actitud de Alak revela un artificial compromiso con los derechos humanos. Una vez más asistimos sorprendidos a una actividad que contraría absolutamente el compromiso con la vigencia plena de los derechos humanos”, apuntó en documento la fuerza que conduce Jorge Busti.
“Desde la recuperación democrática, se han dado muchos pasos en búsqueda de la verdad y la justicia. Inclusive hemos reconocido de este gobierno nacional varias de esas conquistas, señalando siempre que existía –de parte de algunos sectores- una sobreactuación que desmerecía las conquistas democráticas y tendía a cooptar a las organizaciones de derechos humanos que en nuestra opinión no deben formar parte del gobierno”, dice el texto difundido por el FEF.
Y agrega: “La lucha por la vigencia de los derechos, el estado de derecho, la investigación que lleve a la verdad, se empañan por las actitudes del ministro”.
“La plena vigencia de los derechos humanos debe ser asumida como un compromiso ciudadano y en el caso de los funcionarios, como un deber básico de su función gubernamental, por eso debemos repudiar la banalización, la superficialidad, la frivolidad, a la que ha sometido el tema el ministro Alak, nada más y nada menos que haciendo en la ESMA un asado, cuando sabe –o tiene el deber de saber- que esos términos en la dictadura significaban la muerte de personas. Nos extraña que un ministerio poblado de gente de la agrupación La Cámpora exhiba un criterio tan frívolo en un lugar público destinado a la memoria”, concluyó.

