El lunes pasado, el Gobierno inició las conversaciones con los representantes de los gremios docentes, y este martes, se realizó la primera reunión paritaria en la Secretaría de Trabajo. En el encuentro estuvieron los referentes de Agmer, AMET, Sadop y UDA con autoridades provinciales.
El gobierno provincial ya había adelantado que la provincia va a acompañar los procesos inflacionarios del año y que se harán “los mayores esfuerzos para contemplar las necesidades de los trabajadores”, atendiendo a la realidad financiera de la provincia. Con ese prólogo, en la jornada de este martes propuso un incremento salarial para ese sector del 6 por ciento con los sueldos de marzo. Además, se garantizó que se realizará un monitoreo permanente de modo que los salarios acompañen el ritmo inflacionario y se incrementen los salarios de acuerdo a esos índices. En julio habrá un nuevo encuentro paritario.
Las autoridades provinciales se encargaron de resaltar que el salario mínimo docente es el salario mínimo, vital y móvil más un 20 por ciento.
“La propuesta consiste en que ningún docente con cargo testigo cobre a partir del mes de enero menos de $ 9672 y se pagaría el aumento con retroactivo a los meses de enero y febrero, por medio de una complementaria en el mes de marzo”, dijo el presidente del Consejo General de Educación (CGE), José Luis Panozzo a Canal Once.
Los gremios ya rechazaron la propuesta salarial. “Quedamos habilitados a realizar medidas de fuerza en caso de que este miércoles no se realice una propuesta superadora”, dijo secretario General de Agmer, Fabián Peccín. Esperaban una propuesta que rondara el 35% “por el desfasaje de lo perdido por la inflación de 2016”.
“Nos sorprendió el 6 por ciento. Está totalmente lejano a lo que los compañeros en las asambleas y el Congreso de la entidad habíamos determinado para pedir en el ámbito paritario”, expresó el secretario general de AMET, Andrés Besel.
Por su parte, la secretaria de Educación de UDA, María Rosa Ramírez, dijo que de la paritaria salieron con una sensación de “desconcierto”. “Quedamos enmudecidos, porque sinceramente es una tomada de pelo”, cuestionó. “Bajo la forma de un sofisma se nos quiere hacer creer que ningún docente quedaría bajo la línea de pobreza con este aumento, que sería una liquidación complementaria para el cargo testigo. Estamos hablando de 580 pesos en enero y febrero, con un aumento del 6 por ciento a partir de marzo”, señaló.
En tanto, el secretario general de Sadop, Sergio Pesoa, expresó: “Esperábamos una propuesta seria y superadora. Hemos quedado realmente atónitos. Ahora estamos a la espera de que el Gobierno estudie lo que ha presentado y nos dé una solución”. Lamentó que las expectativas que llevaron a la mesa paritaria resultaran mancilladas. “El anuncio nos dejó con la boca abierta”, aseguró.
Y también se refirió a la paritaria federal. “En el ámbito nacional, nuestro Congreso ya resolvió que si no hay llamado a paritaria nacional, iniciaremos el paro el 6 de marzo”, advirtió por último.

