Ricardo Alfonsín y Javier González Fraga encabezaron un acto en un escenario que no podía ser el mejor: Federal. En la ciudad donde gobierna el radicalismo no se mencionó, excepto una vez y perdido en una conferencia de prensa, al Frente Progresista Cívico y Social. En el pueblo norteño, la política está signada por el bipartidismo. Jóvenes y niños acompañados de sus padres y en algunos casos con abuelos se acercaron al Club Ferrocarril en un mediodía sofocante para recibir a las figuras nacionales y provinciales.
La fórmula presidencial estuvo acompañada por Atilio Benedetti, Jorge D’ Agostino, Fabián Rogel. Lógicamente estaban los referentes locales como el candidato a intendente, Felipe Torres; el candidato a senador provincial, Juan Carlos Luchessi, a diputado provincial, Pedro Ullúa. Arturo Vera sorprendió con su atuendo campestre que consistía en botas marrones caña alta, bombacha pinzada color caqui y camisa amarilla.
En la entidad deportiva todo se olía a radical. Padres e hijos se subieron al escenario para fotografiarse con el hijo del ex presidente. Muchos lucían remeras con el escudo juvenil de la pluma y el martillo. Tampoco faltaron los más viejos que sacaron sus boinas blancas. Uno de ellos le comentó a cronista que lo que se veía allí no era marketing, sino una cultura radical cultivada desde hace 20 años cuando Vera se hizo cargo de la Municipalidad. Partido e historia El de Rogel fue uno de los discursos más encendidos. Defendió al centenario partido y lo situó como “al más incómodo para el gobierno”.
Aprovechó a diferenciarse de aquellos que “son flojitos y sin historia”. La batucada y una hinchada de jóvenes que se apostaron sobre el escenario con cánticos entonaron al candidato a diputado nacional que, sin nombrarlo, apuntó a Hermes Binner. “Somos una causa muy importante para estar cambiando constantemente”, asestó el dirigente de Paraná. Y enseguida cuestionó al gobierno al que calificó de “no progresista” a al decir que le “cobra el 21 por ciento del IVA a la leche en un supermercado pero nada al delincuente de Cristóbal López que ha convertido al país en un garito”.
Benedetti destacó la posibilidad de recuperar “un gobernador radical” y dejar de tener “un delegado del gobierno nacional”. Más adelante se comprometió a “estudiar la continuación de la fábrica de medicamentos genéricos”, bandera que fuera de la gestión de Sergio Montiel. El candidato a gobernador subrayó el sistema de fabricación de viviendas en la ciudad. Alfonsín cerró la ronda de oradores y también la jornada. “Nadie dijo que no es difícil el panorama en esta campaña, pero eso debe ser un motivo más para luchar. Algunos dicen que el radicalismo ha bajado los brazos, y yo les digo algún dirigente habrá bajado los brazos. No nos asustaron las dictaduras corruptas, menos nos van a asustar ahora”, gritó, afónico, el postulante a la primera magistratur.
En otro tramo pidió a los “viejos radicales que cuenten a sus hijos la historia del partido para entender lo grande e importante que ha sido para el país”. La consigna mereció una asonada de bombos y el «volveremos, volveremos otra vez, volveremos a hacer gobierno como el ’83». Eran las tres de la tarde y los radicales lograron alterar la siesta de un pueblo que no acostumbra a estas anomalías.

