En la etapa final de las negociaciones se hicieron más visible los verdaderos inconvenientes para que las fuerzas de la oposición se sienten en una mesa e intenten acordar un frente electoral. Bajo el ropaje de lealtades, principios y encuestas que nunca se dan a conocer completas, se esconden necesidades particulares. Las ecuaciones que sacan algunos dirigentes dejan ver que el repetido “pedido de la gente de que se una la oposición” los dejaría afuera de cualquier estructura.
Alfredo De Angeli ratificó su candidatura a senador. Esa decisión puede ser un poco por capricho, pero también por el fogoneo de sus seguidores que integran La Pancho Ramírez, un sello para los afiches, pero que en la Justicia Electoral no cuenta. El ruralista deberá ir con el PRO.
En todas las fuerzas de la oposición coinciden que el oficialismo está arriba y cómodo en los trabajos de opinión pública, pero un buen acuerdo podría hacer mella en un escenario de polarización. Pues bien, ¿cómo hacer para acatar el “mandato del pueblo”?. Al referente de Federación Agraria lo esponsorean los ex bustistas Eduardo Jourdan, Osvaldo Chesini, y el ruralista Nicolás Mattiauda. También Héctor Strassera expresa al mediático dirigente agrario. Todos ellos enrolados en La Pancho Ramírez. Una figura convocante como la de De Angeli los entusiasma. ¿Quién dice que alguno de ellos no ligue un lugar expectante en la lista? Para eso, un acuerdo con otra fuerza empañaría esa expectativa. No hay muchos cargos para repartir. Del otro lado está la tropa amarilla: el PRO en pleno. Armando Saliva y compañía. También con ganas de ligar algo.
En el radicalismo se ratificó la idea de que la primera senaduría será para el centenario partido. Atilio Benedetti ya está anotado. Los dos sectores internos en la provincia coinciden en avanzar con las negociaciones y confluir en un frente, pero desde el Movimiento Yrigoyenista (opositores a la conducción) no quieren hablar de lugares. En ese espacio está Sergio Varisco, que poco dice pero mucho hace. Sobre su figura – según la campana radical que se escuche – hay dos versiones dando vueltas: que el ex intendente de Paraná agotó el teléfono del ruralista para hacer un acuerdo (personal) con encuestas en la mano; y la otra es que estaría esperando una ruptura definitiva con De Angeli para entronizar a Benedetti como senador y allanarse el camino para pedir la primera diputación. Sería insólito, en caso de darse la segunda hipótesis, triunfaría finalmente la posición minoritaria del partido que impulsó el sábado la Corriente Radical de Entre Ríos (CRER): ir a las elecciones con la Lista 3.
El frente Unidos por Entre Ríos espera. Hacen actos en diferentes puntos de la provincia, convocan a la ciudadanía para que se comprometa a fiscalizar y se jactan de no hablar de candidaturas. Emilio Martínez Garbino dijo hace dos días en una radio que se autoexcluye; Jorge Busti podría no ir y, en su lugar, postular a Cristina Cremer y completar el cupo. El primer diputado podría ser Luis Leissa, único del espacio que habla con De Angeli. Entre otras cosas porque es su abogado. En el oficialismo siguen el proceso y se entusiasman con una oposición partida.

