Representantes de las organizaciones políticas, gremiales y sociales opositoras al oficialismo, nucleados Encuentro por los Derechos Humanos de Ayer y de Hoy, fueron parte de la marcha por el 24 de marzo pero desviaron su rumbo para culminar en Casa de Gobierno con la lectura de un documento severamente crítico del gobierno nacional y provincial.
Se puso especial hincapié en deslegitimar la idea de que el oficialismo ha tomado la bandera de los Derechos Humanos como política de Estado.
Además de la dirigencia gremial de CTA y Agmer Paraná, agrupaciones estudiantiles de Uner y Uader, hubo representantes de los partidos opositores: el diputado nacional Fabián Rogel; el presidente de la UCR, Jorge D’Agostino y la dirigente de Juventud, Lucía Varisco; el diputado provincial del socialismo, Lisandro Viale; y el referente de Proyecto Sur, Darío Olivera.
El documento
“Con represión e impunidad no hay Derechos Humanos”, reafirma el texto del documento que, de algún modo, sienta aquí el eje de su mensaje este 24 de marzo.
La declaración pretende marcar contradicciones entre la dirigencia oficialista: “Otra vez y desde cuando aún la dictadura era fuerte y los represores aún jóvenes y detentaban el poder absoluto marchamos por aparición con vida de nuestros desaparecidos y por juicio, castigo y cárcel efectiva a los genocidas”, remarca el documento que dispara por otro punto: “Siempre lo hicimos con independencia de los poderes del estado concibiendo que las causas más profundas son solo del pueblo porque a él pertenecen sus mártires”.
Se fustiga a los intereses económicos que estuvieron detrás del golpe de Estado y se afirma que se trata de “sectores que siguen imponiendo sus intereses en las políticas aplicadas por el gobierno nacional”.
Según los firmantes “la política aplicada por los Kirchner, con algunos avances a cuentagotas producto principalmente de la presión popular, se ha basado en la manipulación del concepto mismo de derechos humanos transformándolo en un negocio político de su gestión, para lo cual no ha vacilado en cooptar y corromper organizaciones muy queridas, tergiversando y ocultando hechos y separando en una verdadera degradación de concepción integral a los derechos humanos de ayer con los derechos humanos de hoy”.
Se apunta a la situación salarial, a los reclamos en materia de medio ambiente, se denuncian la Ley Antiterrorista y el Proyecto X, junto con la situación de militantes sociales procesados.
Ver texto completo, adjunto.

