El próximo 8 de diciembre se podría haber roto la barrera de los 20 años. Los mismos que se transitaron ininterrumpidamente ese día, en Paraná. Contra viento y marea. El Once por Todos (ayudar hace bien) es una jornada solidaria sin precedentes en la ciudad. Precisamente porque se mantuvo en el tiempo y se fue construyendo colectivamente, incluso con la participación de sectores disímiles e impensados que pudieran confluir para un mismo objetivo a cambio de nada.
El director de Canal Once, Edgardo Sánchez, condensó alrededor de su emisora un dispositivo social de magnitud en el que confluyen organizaciones sociales, comerciales y sobre todo vecinales. Todos sin distinción de colores. Una banda de gente coordinada como un reloj para juntar donaciones en distintos puntos de la ciudad determinados minuciosamente.
En todas las ediciones, lo recolectado suele ser destinado al voluntariado Santa Rita del Hospital San Roque; cooperadora Hospital San Roque; cooperadora Hospital San Martín; ONG Suma de Voluntades; a todos los merenderos, centros de salud, hogares y escuelas en situaciones complejas. Y más.
El Once por Todos supo, también, sortear tropiezos de sectores de la política que pretendieron aguar la fiesta solidaria. Probablemente por celos a un notable despliegue multisectorial y territorial que ningún partido o sindicato es capaz -hoy mucho menos- de empardar.
Este año no se llevará a cabo el Once por Todos. No se acumularán esas montañas de cosas urgentes para mucha gente y entidades. Pero el 8 de diciembre tampoco habrá festival en la Sala Mayo con la participación de bandas y artistas de primera línea que, durante años, cerraron la jornada solidaria. No habrá solidaridad. No habrá fiesta.
Los motivos se desconocen y no vale la pena profundizar. La realidad invade. Una organizadora lo resumió de manera letal: “Básicamente la situación de quienes colaboran y la situación de los comercios. Por otro lado, ¿sabés lo que es poner en marcha todo esto?”.
Un colectivo que se nutre de las donaciones, básicamente de comercios, se torna cuesta arriba. Este fin de semana, el presidente de Apyme Entre Ríos, Luis Lozar, reveló que cerraron 600 pequeñas y micropymes con pérdidas de 11.300 puestos de trabajo en la provincia desde que asumió el gobierno de La Libertad Avanza.
En 21 meses también se puede terminar con una organización solidaria y colectiva que funcionó a la perfección durante 20 años.
Fuente: Página Política



