El Comité Provincial de la UCR de Entre Ríos ha propuesto al domingo 2 de agosto como fecha de elecciones para la renovación de autoridades partidarias.
De este modo ratificó la decisión de que la UCR vuelva a votar cargos partidarios los años pares, a fin de separar la interna de los procesos electorales que tienen lugar los años impares. Es una tradición que se interrumpió en 2020, cuando las restricciones por la pandemia aplazaron la interna de 2020 para 2021.
Esto implica la reducción del mandato de la actual conducción, que preside la intendenta de Federal, Alicia Oviedo, asumida en mayo de 2025 y, por lo tanto, con mandato hasta mayo de 2027.
Si las elecciones son efectivamente en agosto, el recambio de autoridades se producirá a más tardar en septiembre, con lo cual el mandato de Oviedo habrá durado 16 meses.
Pero este acortamiento de mandato debe ser aprobado por el Congreso provincial de la UCR. Con ese propósito se reunirá el sábado 6 de junio, probablemente en Paraná (el lugar no está aún definido).
La propuesta de votar el 2 de agosto cuentan “con el aval unánime de la totalidad de los integrantes del Comité Provincial”, según afirmó el senador Rubén Dal Molín en la nota que elevó al Congreso partidario en su carácter de vicepresidente de la UCR.
En marzo, la UCR Activa –el sector que el año pasado perdió la interna- emitió un documento en el que sostiene que un acortamiento en los mandatos de las autoridades partidarias podría derivar en una judicialización.
¿Sin PASO?
Aunque todavía no está en el orden del día, el Congreso radical podría meterse en otra discusión tal vez más caliente: emitir un mandato a los legisladores radicales para que, llegado el caso, no voten la suspensión de la Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en Entre Ríos.
Aunque el grueso de la dirigencia radical quiere mantener las primarias –porque entienden que le daría más lugar en las listas de la alianza con LLA- por estos días nadie pone las manos en fuego por el voto de los senadores y diputados del radicalismo ante un eventual proyecto del Ejecutivo que disponga la suspensión en Entre Ríos de las PASO, que fueron mantenidas en la reforma electoral de 2024.
Los propios legisladores que votaron hace dos años esa reforma podrían ahora dar marcha atrás con las PASO para acompañar una posible estrategia electoral del Gobernador, o en función de los acuerdos que cierre cada diputado y senador del heterogéneo Juntos por Entre Ríos.
Lo que está claro es que para una suspensión de las PASO (para una reforma de la reforma política aún sin estrenar) Frigerio necesita del voto de los legisladores radicales, ya que el peronismo es el más interesado en mantenerlas a fin de ordenar su interna.
A la UCR pertenecen ocho de los 18 diputados y siete de los ocho senadores de Juntos por Entre Ríos. Muchos de ellos se enfrentaron en las internas de 2021 y 2023, a favor y en contra de Frigerio.
Dentro de la dirigencia de la UCR que acompaña a Frigerio predomina la idea de mantener las primarias, como una herramienta necesaria para cumplir una doble función: contener el frente interno de Juntos por Entre Ríos y ordenar la alianza con La Libertad Avanza, que muchos ven como inevitable para 2027.
Los radicales pretenden una lógica de armado distinta a la de 2025, cuando todo lo que había para ocupar era, como máximo, tres bancas en Diputados y dos en el Senado de la Nación. En 2027, en cambio, se votará el próximo gobernador, los próximos intendentes, senadores, diputados provinciales y concejales. Es decir, será una elección infinitamente más territorial que la intermedia de 2025. Y, con toda lógica, la UCR pretende hacer pesar su condición de único partido con capilaridad política dentro del oficialismo.
Para el grueso de los radicales el escenario ideal para la definición de la oferta electoral sería en elecciones provinciales separadas de las nacionales y con PASO.
Lo ven como el mejor antídoto para no volver a quedar a la cola en las listas de la esperada reedición de la alianza con LLA.
No van a competir por la gobernación, pero pretenden que ahora la oferta electoral que acompañe a la reelección de Frigerio (intendentes y senadores) no se defina por acuerdo de cúpulas, sino con el voto popular que permiten elecciones como las primarias: de carácter obligatorio, a padrón abierto y financiadas por el Estado.
Fuente: Página Política




