Dirigentes radicales de toda la provincia expresaron su dolor por el fallecimiento de Sergio Alberto Montiel ocurrido este martes por la mañana.
Luis Agustín Brasesco calificó al ex gobernador como “un hombre controvertido, muy amigo de sus amigos y un bravo adversario”. El ex convencional subrayó que “se lo va a extrañar, porque después de Montiel el radicalismo entró en una crisis de autoridad de la que hasta ahora no se ha recuperado”.
El veterano referente destacó la instalación del gas en la provincia, la creación de la Uader y la puesta en marcha de la tarjeta Sidecreer como las tres “políticas de Estado” que generó el ex mandatario y que todavía siguen en vigencia.
“Sergio Montiel, sin discusión alguna, ha sido el último caudillo que ha tenido el radicalismo en la provincia”, aseveró Brasesco, quien sostuvo que de las dos gobernaciones “la primera fue brillante”, mientras que la segunda estuvo “un poco opacada por la crisis de 2001 que lo castigó fuertemente”.
El presidente del Comité Provincial, José Antonio Artusi, fue otro de los que se manifestó. “Muchas de las cosas que tenemos hoy son fruto de su inspiración”, apuntó el dirigente de Concepción del Uruguay, quien calificó a Montiel como “un militante incansable, un dirigente que mantuvo muy firmes sus convicciones y deja al radicalismo un legado del cual hay mucho que aprender».
El último
“Caudillo luchador, inclaudicable, de un extraordinario conocimiento y sensibilidad, hombre de mucho coraje y fuertes principios que supo marcar un tiempo para nuestra querida UCR y para toda la política toda”, fueron las primeras palabras que se le escuchó decir al intendente de Maciá, Ricardo Troncoso.
Y agregó: “Recordaremos en él, no sólo al último caudillo radical, sino a un militante inagotable, baluarte de la recuperación de la democracia en nuestro país, que supo enseñar a muchas generaciones el camino a seguir, trabajando por el porvenir, el desarrollo y el futuro de Entre Ríos. Montiel debe ser recordado como lo que fue: un gran dirigente y un gran hombre”.
El jefe comunal reveló haber tenido contacto cotidiano y en una de esas conversaciones haberle comentado la relación que tenía con el gobierno provincial. “Yo sé como sos y entiendo perfectamente que para vos (Sergio) Urribarri no es un enemigo, sino un adversario”, contó.
Para Alberto Rotman, secretario de Salud en la última gestión de Montiel, también “desaparece el último gran dirigente radical que tuvo la provincia”. “Se lo extrañará, porque marcó un camino y un sendero de cómo transitar la política”, dijo.
De la Redacción de Página Política

