¿Qué va a hacer Solanas? No se sabe en qué boleta y en qué lugar va a estar. Sólo hay dos certezas: no se va a ir a su casa y, su figura, representará al kirchnerismo.
En el gobierno provincial están quienes creen que Solanas en el binomio con Gustavo Bordet sería la síntesis perfecta del peronismo. Esa posibilidad el diputado nacional la conoce. Incluso ha hecho esfuerzos para abonar a esa hipótesis. Hombre de trato diario con la prensa ha cuestionado en duros términos al gobierno de Mauricio Macri, se ha posicionado permanentemente en el rol de opositor acérrimo del modelo actual y vota en contra de los proyectos que impulsa la administración nacional. Pero se ha cuidado de cargar contra el Gobernador. Ese dato en Casa de Gobierno lo observan. Hubo un momento en que una foto entre el mandatario y el legislador estuvo cerca de concretarse, pero pasaron cosas. Por un documento del solanismo se volvió a foja cero.
Hace dos semanas pasó un hecho que tensó los ánimos en el dirigente de Paraná. Se conoció un fallo reciente en su contra por una causa que fue iniciada en la gestión de José Carlos Halle, allá por el 2007. La misma derivó en la posible apertura de una investigación en el fuero penal. Solanas ve una maniobra política, no una decisión judicial. Tiene una certeza sobre el actor material de la jugada.
Solanas es el candidato a gobernador del kirchnerismo. No hay otro nombre que tenga la gravitación del diputado en el colectivo K. Sergio Urribarri está asediado por las causas judiciales y el año que viene lo tendrá en el banquillo. Además, ya dijo no tener problemas de ser el último de la lista. ¿Y si no va en ninguna lista en junio y se guarda para octubre? Ese interrogante resuena en algunos laboratorios que no ven otra salida que la unidad. Ahí mellan las ventajas del desdoblamiento al brindar dos instancias electorales para acomodar los melones.
La posibilidad de que Solanas dé la interna por adentro del partido incita a varias lecturas. Una de ellas es que entorpezca la carrera de Adán Bahl, el candidato indiscutido del oficialismo para la capital provincial. Otra vez Paraná, la meca de la división del peronismo.
El vicegobernador debe querer a todos adentro. El casi seguro adelantamiento de elecciones le impondrá ampliar el álbum de fotos más temprano que tarde. Por ahora el almanaque de diciembre aparece con dos grandes actos. El 15 en Villaguay, del kirchnerismo; y el 22 en Paraná, del oficialismo.
La otra teoría es que el peronismo vaya en dos propuestas. Esto es Unidad Ciudadana por afuera. Esta idea se sustenta en la estrategia de sumar los legisladores electos y no por el sistema de minorías tras una interna, como ha sucedido en los últimos 12 años. Es una maniobra cuanto menos audaz, pero ante todo mezquina. Se corre riesgo de perder más intendencias y la Gobernación.