El Consejo de la Magistratura cerró la inscripción para el concurso que deberá elevar una terna para la Fiscalía Anticorrupción. Es un lugar sensible en la estructura de la Procuración General, aunque el organismo que tiene el monopolio de la acción penal en el territorio provincial es “vertical”, según lo define el Código Procesal Penal aprobado en la gestión de Sergio Urribarri. Esto implica que Jorge Amilcar Luciano García seguirá teniendo la última palabra.
Para el concurso 292 se anotaron cuatro fiscales, según reconstruyó Página Política. Veamos. Uno de ellos es Gonzalo Badano, quien ya se encarga de las investigaciones por posibles delitos en la administración pública por decisión del procurador. De perfil bajísimo, Badano dio sus primeros pasos al lado del entonces fiscal Santiago Brugo cuando corría el año 2016 y las pesquisas contra Urribarri e integrantes de su gabinete tomaban volúmen.
El otro anotado es el fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull. Fue uno de los que representó al Ministerio Público en el juicio que terminó condenando al ex gobernador. Suele acompañar a Badano en investigaciones. Por caso la presunta estructura de corrupción en la Policía vinculada al manejo de servicios adicionales. Ese legajo va camino al archivo. García no desaira a los oficialismos. Tampoco, parece ser, a los ex vicegobernadores. La causa de contratos truchos II en la Legislatura, como se reiteró en varias oportunidades en este medio, es un chiste. Solo resta que los sobrecimientos se dicten un 28 de diciembre.
Al cuarteto de fiscales para el organismo incorporado en la reforma constitucional de 2008 también lo integra Leandro Dato, fiscal de la Unidad de Género. Cercanísimo a la doctora Cecilia Goyeneche, fue una de las caras visibles en aquel memorable frente piquetero constituido para defender a la procuradora adjunta cuando debía defenderse en el Jurado de Enjuiciamiento. La resistencia contó con el apoyo estelar de Las Mabeles, un grupo de mujeres que viajaban de Buenos Aires con pintorescos carteles con rostros de Cristina Kirchner. Lo que podría considerarse una agrupación multijurisdicción. Los memoriosos de la política recuerdan a Dato cuando se desempeñó como abogado defensor de Sergio Montiel por su identidad radical.
La nómina de fiscales se completa con Santiago Alfieri. Tuvo causas relevantes, pero más vinculadas a estafas económicas y el narcomenudeo.
Llama la atención la decisión de José Arias. No se anotó para el concurso. Es raro, porque durante la administración anterior lo había hecho y, como postulante, presentó una docena de impugnaciones para suspender el concurso. Llegó a abandonar durante días su fiscalía en Concordia para pasearse por los medios de Paraná en campaña para hundir el proceso del que ahora pareciera no entusiasmarlo. Hubiese sido una buena oportunidad para conocer sus conocimientos técnicos. Los prácticos se conocen.
La lista se completa con abogados que no cuentan con visibilidad en la vida pública o institucional.
La incorporación de la Fiscalía Anticorrupción al nuevo texto magno fue una iniciativa de Julio Federik, que falleció lamentando el cocoliche que hicieron con el Código Procesal Penal de la provincia que lo tuvo como autor. El organismo contará con dos fiscales adjuntos, con asiento en Paraná y Concordia, que surgirán de los concursos 293 y 294.
El jurado que evaluará al fiscal anticorrupción lo integran la vocal de la Cámara de Casación Penal de Paraná, Marcela Badano (no tiene parentesco con el concursante) en representación del estamento Magistrados; Rubén Gallardo por el estamento Abogados; y Gilda Maltas por Académicos.
Fuente: Página Política


