La exposición del fiscal de Estado ante la comisión, Julio Rodríguez Signes, serenó los ánimos entre los legisladores del oficialismo que firman por estas horas el dictamen del proyecto de reforma previsional.
Con sus observaciones, y aun dando por hecho que existirán planteos judiciales, “tranquilizó las aguas y allanó el camino”, comentó un senador acerca de la que fue la última exposición ante los miembros de Asuntos Constitucionales y Presupuesto.
Confiesa el legislador consultado que el paso de los magistrados ante el plenario de comisiones, en voz del titular de la asociación que los representa, Alejandro Cánepa, logró sembrar preocupación respecto del laberinto judicial en el que parecía ineludible ingresar con el proyecto impulsado. “Cada uno defiende sus intereses”, interpretó.
Para esta noche -a más tardar a primera hora del martes- estará para la firma el dictamen final del proyecto. Los senadores del oficialismo cuentan con la rúbrica de la senadora Gladys Domínguez. El secretario Legal y Técnico, Esteban Vitor; con el titular del Caja de Jubilaciones, Gastón Bagnat; al teléfono con Gustavo Vergara, presidente de la Comisión de Presupuesto; y con Rubén Dal Molin, miembro del mismo grupo parlamentario, realizan los últimos retoques al texto.
La idea es que el proyecto ingrese este miércoles. Sin mayorías para aprobar el tratamiento sobre tablas, sí se habilitará el debate preferencial del asunto en la próxima sesión. Una sesión especial podría apurar la media sanción y así buscará el oficialismo que suceda.
Con el voto de Domínguez, el gobierno contará con la mayoría para aprobar la reforma previsional. No se sabe a ciencia cierta si también se sumaría el voto de la senadora del peronismo Nancy Miranda. El poroteo, en este sentido, abre distintas posibilidades.
Sucede que por problemas de salud de un miembro de la bancada, el oficialismo podría tener una baja al momento de la votación. En ese caso, se plantearía una situación de empate. Si Miranda vota con los legisladores de Juntos, el proyecto está aprobado; si la senadora de Federal se alinea con su bloque, la definición queda en manos de un voto de la presidenta del Senado, Alicia Aluani.
Retoques
Hubo reformas en el camino, desde el texto original que expuso “los vectores” en base al que se escucharon las primera expresiones de apoyo y de rechazo.
La ronda de exposiciones en comisión también derivó en algunos retoques al proyecto.
Los puntos referidos a la emergencia siguen en pie. Tal como lo postuló el fiscal de Estado, sólo así es posible dar marco a la serie de afectaciones al régimen previsional vigente. La redacción final se encargará de ponerle coto, con la fijación de plazos.
Se ha ido moviendo, a lo largo del debate, la determinación de los años contemplados para disponer el haber inicial. Con la redacción final quedaría establecido en 15 años, punto que se señalará como fruto de la escucha a los sectores que pasaron por las comisiones.
Otro cambio que se consagraría en la última versión es la marcha atrás en “la paridad”, esa cláusula que equiparó la edad de hombres y mujeres con el argumento de buscar “la igualdad”. Fue una de las cláusulas más cuestionadas, en el recinto y en la calle. Se dará marcha atrás con esa pretensión, un tanto cínica, de afectar a las mujeres pretendiendo pasar por defensor de sus derechos. Circulan varios borradores posibles pero el más firme prevé que el retiro de las mujeres se fije en 62 y el de varones en 65.
La presión sobre los municipios -que deben afrontar el déficit entre activos y pasivos- se amortiguará de algún modo. Sin desistir de imponerles esa carga, se contemplarán plazos para el cumplimiento de esa manda legal. Fue el planteo más escuchado en la presentación de los intendentes de las distintas fuerzas políticas ante los miembros de las comisiones del Senado que elaboran el dictamen.
No se toca
El fin de la movilidad espejo no está sujeto a modificaciones de ningún tipo. El 82% se deja de fijar según el salario de cada sector y se unifica en base a la paritaria del escalafón general.
Se borronearon algunas fórmulas, involucrando distintas variables, para intentar un criterio propio del régimen previsional. Pero finalmente, se persistió con la redacción original. Se dejan de lado, de este modo, 98 modalidades de fijar salario, con impacto en el haber jubilatorio.
Entre tantas idas y vueltas sobre el punto, senadores del oficialismo probaron con un prompt a la Inteligencia Artificial. Se pidió al modelo de lenguaje que compare el proyecto de ley con lo que rige, en la actualidad, en las provincias de Santa Fe y Córdoba que, como Entre Ríos, no han transferido sus cajas. Al momento de analizar la situación deficitaria, en las tres provincias, y fijar causales, la IA marcó la que valoró como la más importante: la “proliferación de 98 escalafones sectores con paritarias automáticas que impactan en pasivos”.
Fuente: Página Política







