Tiene 28 años, es de Paraná y quiere representar a Capital Federal en el Congreso. Es precandidata a diputada nacional en primer término. Se llama Manuela Castañeira y abrazó la militancia política cuando ocurrieron dos hechos trascendentes que la conmovieron: la condena a Romina Tejerina por haber matado a su hija recién nacida producto de una violación; y el asesinato del maestro neuquino, Carlos Fuentealba, a manos de la política provincial.
Manuela hizo sus estudios secundarios en esta capital. Pasó por las aulas de la Escuela Entre Ríos y la Centenario. En 2005 se fue a Buenos Aires a estudiar Sociología en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.
Sin tener militancia en su ciudad natal, no tardó en sumergirse en la política. Al año siguiente de su llegada se enroló en el Nuevo Movimiento al Socialismo (MAS). “Se discutían las cosas que me interesaban. Pero me metí por los temas que acabo de mencionar”, narra a Página Política.
La joven militante es una de las caras visibles del espacio Las Rojas, de importante militancia por la legalización del aborto, consigna central en su agenda y que desarrollarán durante la campaña. Con solo googlear su nombre, aparecerán una lista importante de notas periodísticas en que se la ve a Manuela en marchas y reportajes. (Ver video)
En las elecciones del 11 de agosto, encabezará la nómina de diputados nacionales. Tendrán que alcanzar el 1,5 por ciento del padrón en las primarias para que les permita participar en las elecciones generales de octubre.
¿Cómo llegaste a una candidatura tan importante? es la pregunta casi excluyente. “Por militancia y por ser joven”, responde.
La universitaria rechaza que el cambio generacional en la política sea un mandato que surgió del kirchnerismo. “No es cierto. En el 2001 fueron los jóvenes los que salieron a la calle y no existían los K. Que se quieran adueñar es otra cosa. Igual, en la universidad, no son mayoría”, explica.
“Las tomas de los colegios para reclamar derechos nunca fueron apoyadas por el oficialismo, excepto que fueran contra Macri. Ahí si se suman, pero en todo lo demás se borran. Cuando se trata de un colegio público se borran”, critica. Y asegura que en los centros de estudiantes la izquierda tiene una inserción “que crece”.
Manuela viene cada 3 meses a Paraná. Ahora cada vez menos y vendrá menos veces todavía por la campaña. Dice que los padres la apoyan, aunque no coincidan con sus ideas. El 11 de agosto su boleta estará por primera vez en un cuarto oscuro, y en Buenos Aires.

