Antes de dar su discurso frente a la Municipalidad, Sergio Varisco agradeció la presencia del gobernador Gustavo Bordet y “el clima de paz social, de tolerancia y de respeto mutuo”, pero también de haber destacado en su discurso ante la Asamblea Legislativa la idea “de dar participación a los municipios sin distinción de banderías”.
“Finalizada la competencia electoral es bueno hacer un parate y reconocernos como hermanos de una misma ciudad que nos devora la pasión por la política entendida en el mejor sentido de la palabra, que es ponerse en el lugar del otro”, sostuvo el jefe comunal.
“No venimos a mandar. No venimos a retar. Venimos a servir al pueblo, y lo hacemos sumidos en la humildad de saber que somos los primeros servidores. Sabemos que la Municipalidad es el nivel de Estado más cerca del vecino. El que debe estar siempre”. Ese fue el primer párrafo de su discurso luego de hacer un breve prólogo. Así se diferenció de su antecesora Blanca Osuna, a quien se la cuestiona por su carácter duro.
El intendente dedicó unas líneas a destacar esta capital como una ciudad especial a lo largo de, mla historia. “Paraná es algo más que una ciudad entre las ciudades. Paraná fue la capital de los sueños y de las concreciones. El sueño federal, el sueño de la Constitución, de la institucionalidad. Esta porción de la geografía fue la que albergó las mejores ideas del país. La que dio refugio a intelectuales luego de un amargo y largo exilio al que se puso fin precisamente cuando esta ciudad fue capital de la Confederación, allá por 1854”, se explayó para luego enumerar las visitas ilustres que pasaron por Paraná como Charles Darwin y Burmeister.
Metido ya en un diagnóstico de la gestión Varisco habló de “tres flagelos que gravitan fuertemente” y que “las cifras oficiales han silenciado”. Se refirió así a la desocupación, la pobreza y la desnutrición infantil. “Se ha mirado para otro lado para no ver la realidad, que no la decimos nosotros, por cierto, sino el instituto de mayor prestigio del país como es el observatorio social de la Iglesia que lo ha marcado claramente”, dijo y aseguró que su gestión tiene “un fuerte compromiso para que la ciudad luche en forma denodada contra esta ignominia que avergüenza”.
Sobre la obra pública, el intendente puso a la ciudad como “la cenicienta” par la Nación y la Provincia por distintas razones políticas. Aseguró que siempre ha sido siempre “postergada” y marcó que el acceso norte “lleva más de 5 años de construcción y aún hoy no ha alcanzado el 50% de la inversión necesaria”. Pidió que se acelere la obra y que llegue a la ruta 18 y, desde allí, se continué por el nuevo tramo de la circunvalación sur que deberá llegar a la ruta 11. “Esto y otras obras postergadas por la Nación están en conocimiento del presidente Mauricio Macri, quien ha comprometido su apoyo para revertir tanta postergación”, adelantó. Y agregó: “Tenemos el firme propósito de concretar las obras de infraestructura inconclusas que hacen a los accesos y circunvalaciones”.
Administración nueva
Uno de los anuncios que, por lo menos en campaña no se habñia hecho referencia, fue la necesidad de modernizar los edificios públicos en donde funcionan las áreas de gobierno. “Entendemos que ha llegado la hora de plantear una nueva sede para la administración municipal ya que este viejo y hermoso palacio municipal es hoy obsoleto y pequeño para hospedar una moderna y ágil administración, ni hablemos de la sede de cinco esquinas completamente inadecuada y ubicada en un punto de la ciudad que en el que se debe potenciar su carácter comercial. Paraná merece contar con una sede administrativa moderna, de fácil acceso, rodeada de verde, con cómodos estacionamientos y oficinas dignas para nuestros empleados municipales”, sostuvo. Y enseguida apuntó: “El camino para esta realización comienza con la selección del emplazamiento después con el diseño y por último la construcción e implementación. Todo el proceso se hará con un amplio debate público y con la consulta a interesados y expertos”.
En su discurso, Varisco pasó por los temas centrales de cada una de sus áreas como el turismo y la cultura, donde su madre, Magda, estará al frente del área. También se refirió a los cambios climáticos que se vienen dando en el planeta y aseguró que “el acceso a la información pública ambiental es una herramienta indispensable para que la ciudadanía participe y sea protagonista del cambio cultural que se necesita”. Los trabajadores municipales estuvieron también en las palabras del intendente. Les prometió formación y conocimiento a través de la escuela de agentes en la promoción de la salud, institución voluntaria que formará al 10% de la planta municipal en áreas sensibles como pobreza, nutrición infantil, educación sanitaria, saneamiento ambiental, vacunación, discapacidad, adultos mayores, prevención de adicciones, violencia de género hasta completar casi 30 materias que se dictaran a lo largo de un año lectivo.
El cierre quedó para dar un mensaje de apertura política. “Para este gobierno no hay radicales, peronistas, del PRO, ni de ningún otro partido o ideología, sólo hay ciudadanos paranaenses”, afirmó.
En un principio, antes del discurso había dicho que Paraná necesitaba de todos: “De los radicales que creemos en el legado de Alem y de Irigoyen como la libertad; y la justicia social de los peronistas de Perón y Evita; en los socialistas de Juan B. Justo; y en los hombres y mujeres del PRO que creen en las instituciones y el desarrollo, pero todos juntos”.
Al terminar, ya despojado del papel, relató el Preámbulo bajo una suelta de globos rojos. Imágenes que se habían visto en la campaña.
Discurso completo:

