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Bordet, la relación con Nación y el año electoral

El Gobernador se muestra con el gabinete nacional y evita entrar en polémicas. Las ganas con las que se quedó la oposición en la trama Castrillón, y los impacientes por su reemplazo en el STJ.  

Gustavo Bordet fue uno de los gobernadores que estuvo en el acto de Ensenada, donde surgió la foto de la unidad en medio de las tensiones entre el albertismo y el cristinismo a través de Martín Guzmán y Federico Basualdo por el descongelamiento de las tarifas.

La presencia del mandatario entrerriano fue para la firma de un convenio por viviendas con Jorge Ferraresi, con quien ya estuvo en febrero en Casa de Gobierno. El acuerdo con la Nación para la terminación de las viviendas en el marco del programa Reconstruir – Casa Propia, lo suscribieron también las provincias de Buenos Aires, Chaco y San Juan. Jorge Capitanich y Sergio Uñac lo hicieron de manera virtual.

Este jueves estuvo también en Casa Rosada con el Presidente y el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, donde se abordaron, en palabras de Bordet, “proyectos, política y obras para Entre Ríos” con el eje puesto en la pandemia y la campaña de vacunación. Un poco la hoja de ruta que el Frente de Todos mira para cuando estén a disposición las urnas.

Luego fue el turno para reunirse con el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Luis Basterra, y firmar convenios por 83 millones de pesos destinados a las economías regionales.

El viernes, ya en Paraná, el Gobernador recibió al ministro de Educación, Nicolás Trotta, para completar e iniciar obras en cinco escuelas de educación técnica profesional de Entre Ríos por 438 millones de pesos. Mientras tanto en la Caja de Jubilaciones se firmaba el trámite jubilatorio de Emilio Castrillón, un hombre fuerte de la escudería de Jorge Busti que pasa al sector pasivo, como José Allende en 2019.

Mientras la micropolítica (que también incluye los tribunales) terminaba la semana con el episodio político judicial, la oposición se sentaba a redactar el comunicado de rigor que se iba a distribuir recién el sábado a la mañana cuestionando la jubilación exprés. Cada vez que se sucedieron vacantes en el Superior Tribunal de Justicia (STJ), el nombre de Rosario Romero apareció como el número puesto. Más ahora que rige la Ley de Paridad Integral. Hasta un sector del kirchnerismo que apoya a Adán Bahl se encargó de repartir esa versión durante el fin de semana. “La organización vence al tiempo”, dirán. Se hicieron rodar otros nombres de mujeres, todos de la comunidad judicial, pero sin asidero aún.

En el Gobierno dicen no tener un nombre para el STJ. Como tampoco decían tener una posición cuando ingresó el pedido de juicio político. Lo cierto es que Castrillón se fue. El PJ respiró y los opositores deberán buscar algo nuevo para comerse los pochoclos que habían comprado para cuando Castrillón prendiera el ventilador.

La postergación de las elecciones posterga también la ruleta de posibles nombres para la lista. Las disputas electorales de medio término han sido para el peronismo un problema. En Nación se perdió en 2009, 2013 y 2017. En Entre Ríos igual, excepto 2013, cuando la propuesta la integró el propio Sergio Urribarri como candidato suplente de Sigrid Kunath, segunda en la nómina de senadores que encabezó Guillermo Guastavino. Aquella lista de diputados la encabezó Eduardo Lauritto, que ostentaba el ministerio fantasma de la Educación y Prevención; y lo siguieron la entonces directora de la Casa de Entre Ríos en Buenos Aires, Carolina Gaillard; la docente del Departamento Uruguay, María Fabiana Domínguez; el referente de la agrupación Martín Fierro, Jorge Barreto; y Lautaro Gervasoni.

Nadie se imaginó esa banda. El sorpresivo anuncio fue en una especie de unidad básica preparada para la ocasión en calle Bavio, atrás del shopping. Lauritto se bajó y la maestra de la que no supimos nunca más nada se corrió una vez pasada las elecciones. Asumieron entonces Gaillard, Barreto y Gervasoni. Una ofensa para los que creen que la política es básicamente territorio. Fue, también, la única herencia de Urribarri en materia generacional, que contó, obviamente, con acuerdo de Nación.

Bordet ahora se verá ante un proceso similar. Deberá confeccionar una lista con nombres propios y con lo que pidan en Buenos Aires. Esto es en Casa Rosada y el Instituto Patria. Como Urribarri, dejará diputados que trasciendan su salida de Casa de Gobierno. En 2023.

Fuente: Página Política
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