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Comaleras: “El aborto legal es vida”

La obstetra y dirigente en Entre Ríos de la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito expuso este miércoles ante la Cámara de Diputados de la Nación. Aquí, textual, su defensa del proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo y su experiencia en el sistema público de salud.
Por: Redacción de Página Política

Soy licenciada en obstetricia, pertenezco a la Campaña Nacional por el Derecho Legal Seguro y Gratuito y a la Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir.

Agradezco a la diputada Carolina Gaillard la convocatoria para exponer porque como
profesional de la salud pública trabajo en un Hospital de la ciudad de Paraná y garantizo desde 2016 interrupciones de embarazos a personas que lo solicitan voluntariamente y buscan la ayuda del sistema de salud para resolver una situación sobre la cual, en base a sus propios valores, creencias personales y proyectos de vida, han tomado una decisión.

Repito, solicitan voluntariamente la interrupción de su embarazo porque no las vamos a buscar, no vienen a preguntarnos qué nos parece o si estamos de acuerdo.

Es nuestra responsabilidad, como profesionales de la salud, no dar la espalda a las mujeres y personas con capacidad de gestar que quieren ejercer su autonomía y sus derechos.

Damos respuestas en todo el país porque también tenemos conciencia y trabajamos con un profundo sentimiento humanitario.

Nos respaldan políticas públicas y leyes vigentes en nuestro país, sancionadas en este Congreso, desde 1921 hasta hoy. Nos basamos en el protocolo para la atención integral de las personas con derecho a la interrupción legal del embarazo por resolución ministerial que nos da herramientas legales y científicas para garantizar buenas prácticas.

Trabajamos con la Ley de los Derechos del Paciente de 2009, también presente en la redacción del proyecto de la Campaña y en el del Ejecutivo. Se postulan derechos esenciales como la atención sin ningún tipo de discriminación, trato digno y respetuoso, respeto a las convicciones personales y morales, respeto por la autonomía de la voluntad que finalmente se expresa a través de la firma de un consentimiento, luego de recibir la consejería integral que bajo el principio de la transparencia activa nos indica suministrar toda la información disponible, incluso si no hay una solicitud explícita. Esa información debe ser actualizada, completa, comprensible, y brindada en un lenguaje y formatos accesibles.

Esto implica que de aprobarse, por ejemplo, la ley de los 1000 días, también será incluida en la consejería porque es una opción que las personas podrán considerar.

Si la persona ha decidido abortar, se explicita el uso del Misoprostol que es provisto por el Estado a costos muy inferiores al comercial, efectos secundarios previsibles, pautas de alarma, próximo control y se ofrece la amplia gama de anticonceptivos de los que disponemos para que, con una elección libre e informada, la persona pueda comenzar a utilizarlos al terminar el proceso.

Destaco como política pública el programa “Sumar”, implementado en todas las provincias, que ha incluido recientemente en su línea de cuidado de salud sexual y reproductiva, la atención y tratamiento de las interrupciones de embarazo en prestaciones tanto ambulatorias como en internación.

No puedo dejar de mencionar la hoja de ruta para atención de niñas y adolescentes menores de 15 años, embarazadas con reciente resolución ministerial.

2.350 niñas y adolescentes, de entre 10 y 14 años, tuvieron un hijo en 2018, un promedio de seis por día. Más del 80% de ellas fueron víctimas de violacion en su contexto intrafamiliar. 82 niñas en Entre Ríos tuvieron un hijo en 2018.

Niñas invisibles que cada 3 a 4 horas ingresaron a una sala de partos porque fueron obligadas a gestar y parir. ¿se lo pueden imaginar? Eso no es una bendición. Es tortura. ¿Quién de ustedes puede aceptar que el destino de una niña es maternar a los 10 años, a los 12, a los 14 años?

Sus proyectos se han visto interrumpidos; se les ha arrebatado la infancia. Por eso la importancia de la hoja de ruta que brinda herramientas al equipo de salud para orientar un abordaje integral e interdisciplinario en la enorme vulneración de derechos de la cual son víctimas.

Nos permite trabajar para intentar reparar un daño que nunca debió ocurrir. En un mundo justo las niñas no son madres. Nuestro país no puede seguir quedando afuera de ese mundo.

Por eso seguimos diciendo “son niñas no madres”.

La línea telefónica de salud sexual 08002223444, a través de la cual Entre Ríos ha recibido en los últimos 8 meses 84 consultas telefónicas solicitando interrupciones voluntarias del embarazo. Desde el Programa Integral de Salud Sexual se han dado respuestas rápidas y seguras.

Durante la pandemia no se ha dejado de abortar a pesar de las condiciones de aislamiento y las restricciones de circulación.

Últimamente hemos escuchado, para oponerse al aborto, que el sistema de salud está colapsado y no podría dar respuestas. Es exactamente al revés. Las complicaciones del aborto inseguro son las que requieren asistencia en las terapias intensivas que además tienen un costo sanitario mayor. El acceso al aborto seguro es un procedimiento de bajo costo, ambulatorio en las mayoria de los casos, por lo cual no se requiere internación ni uso de quirófanos, ni recursos, ni insumos extras. Es necesario que se comprenda que el tratamiento es farmacológico con Misoprostol y en el 90% de los casos es ambulatorio.

Decimos que es urgente, esencial, la legalización del aborto porque han usado la pandemia para seguir obstaculizando el acceso a derechos sexuales y reproductivos.

Las mujeres que solicitan y que acceden a una interrupción de embarazo con respeto, información y acompañamiento, sienten que tuvieron la oportunidad de alcanzar en forma segura lo que estaban deseando, porque también se desea un aborto.

Quienes facilitamos el acceso a la interrupción del embarazo no hacemos favores, no promovemos ni recomendamos el aborto. Prevenimos daños y garantizamos derechos humanos.

El derecho al aborto legal, seguro y gratuito es una deuda de la democracia. Desde 1983 más de 3 mil mujeres han muerto por el aborto inseguro que provoca muerte o daños muchas veces irreversibles. Por eso decimos que el aborto legal es vida. Desde 1983 más de cien mil niñas han tenido un hijo antes de los 15 años.

Hoy volvemos a decir que necesitamos “educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir”.

A las niñas, adolescentes, mujeres y personas con capacidad de gestar, a las compañeras de lucha de la Campaña Nacional y de Entre Ríos por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, a las hermanas socorristas… Será ley. Cierro como en 2018, diputados y diputados, “aborto clandestino e inseguro, nunca más”.

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