Alfredo De Ángeli sería candidato a senador del PRO en un frente con el peronismo opositor. En el partido fundado por Mauricio Macri lo dan por hecho y, su referente local Armando Saliva, tuvo que digerir la imposición que llegó desde Buenos Aires.
El presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA) en Entre Ríos pidió licencia en la entidad. Fue la primera señal de certeza que indica que estaría decidido a participar en las elecciones legislativas. La segunda señal: hace unos días andaba sondeando a periodistas para contratar un asesor de prensa.
El ruralista ya fue tentado en otras oportunidades para encabezar propuestas políticas electorales. Su esplendor de popularidad alcanzado durante el conflicto entre el gobierno y los sectores del campo lo alzaron como un magnifico elector para los comicios de medio término de 2009.
En aquel escenario todos querían una foto con De Ángeli, pero más que una imagen, los partidos opositores trabajaron para tenerlo en su lista. El entonces Encuentro Amplio Entrerriano (EAE) de Ana D’Ángelo y Juan Lucio Godoy fueron los primeros en plantear la posibilidad de que el ruralista aglutine a toda la dirigencia opositora al kirchnerismo. Luego se sumó el sector de Augusto Alasino, Viva Entre Ríos. Héctor Maya y Jorge Busti también se mostraron con el federado. Lo más avanzado y concreto fue una alianza entre el EAE, el Nuevo Espacio de Emilio Martínez Garbino y Recrear de Esteban Vitor. El frente fue anotado en la Justicia Electoral, pero finalmente se cayó. Hasta se llegó a hablar de Atilio De Ángeli, el hermano mellizo de Alfredo, como candidato para garantizar el populoso apellido en la boleta. No pasó de las ilusiones. Finalmente el gualeguaychuense le levantó el brazo a Atilio Benedetti, quien se impuso en una lista netamente campera con Hilma Re (de la Sociedad Rural) y Jorge Chemes, de la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (Farer).
Otro intento
Por estos días se retomó el plan de llevar al ruralista como el candidato que simplifique una propuesta opositora. La idea se le escuchó la semana pasada al dirigente rural oriundo de La Paz, Guillermo Bernaudo, ex candidato a diputado nacional por Entre Ríos de la Coalición Cívica.
Si bien el 2013 lo vuelve a tener a De Ángeli como una vedette electoral, el escenario ya no es el mismo que hace cuatro años. La estrategia macrista de llevar a “personalidades” como candidatos en distritos donde no tiene desarrollo territorial tuvo sus buenos resultados hace dos años en Santa Fe con Miguel Del Sel. El Midachi era entonces una novedad en la arena política. No es el caso de De Ángeli ahora. Miguel De Luca, presidente de la Sociedad Argentina de Análisis Político (SAAP), consideró que “una parte importante de la estrategia” de llevar una figura popular por fuera de las estructuras políticas “reside en la novedad. Si estas postulaciones se reiteran una y otra vez, terminan por agotar uno de los factores centrales de su éxito”.
De Ángeli ha perdido algo de terreno desde su explosión popular en 2008 a esta parte. La elección de Federación Agraria llevada a cabo en octubre pasado puede ser vista como una prueba de ensayo. Se presentó como candidato para presidir la entidad en la seccional entrerriana, pero con el propósito de lograr una mayoría importante que le permitiera dar la pelea mayor a la que aspiraba: presidir la FAA a nivel nacional. Un huracán de votos en blanco lo dejó afuera de esa carrera. Eduardo Buzzi revalidó su cargo.
Opositores a De Ángeli en el interior de la entidad rural lo acusan de hacer un doble juego: manifestarse como opositor, pero recibir las mieles de un oficialista. Esto último, materializado en subsidios para productores que evitan cuestionar al gobierno. Su principal asesor, Jorge Ruiz, tiene fuertes contactos con el Ministerio de Agricultura de la Nación a cargo de Norberto Yahuar.
A De Ángeli sólo le falta decidirse, lo demás se verá.

