Un extenso proceso, producido a raíz de la denuncia de falsificación de una firma en la presentación de la lista de graduados de Gestión, cerró el lunes con la presentación de una suerte de carta abierta a la comunidad de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader).
El consejero graduado, Hugo Macchi, fue quien hizo su reclamo por la falsificación de su rúbrica pero ahora desistió de sostenerlo a los fines de evitar que su denuncia sea utilizada para enturbiar o complicar el proceso de normalización que se encuentran en su etapa culminante.
“Me dirijo a ustedes (la comunidad educativa) a quienes realmente les interesa tener una universidad seria, participativa y transparente. He reflexionando sobre las diferentes posturas y acciones generadas en respuesta a un hecho tan grave, pero por sobretodo muy triste. Triste porque, si bien es dable pensar que pueden existir integrantes de una Universidad capaces de cometer esos hechos ilícitos y reñidos con la ética, es imposible aceptar que ellos y otros consejeros, en complicidad puedan sentarse a dirigir los destinos de la Uader”, advierte Macchi en su escrito, al que tuvo acceso Página Política.
“Estas actitudes, como lo decía reñidas con lo legal y con lo ético, además de mostrar nuestras ‘miserias institucionales’, traen aparejadas otras consecuencias no deseadas como los son entorpecer y opacar la tan deseada normalización. Normalización a la cual se arriba fundamentalmente por la voluntad y el esfuerzo de otros actores a quienes sí los mueven intereses genuinos”, remarcó.
“Con algunos integrantes de la comunidad de la Facultad de Ciencias de la Gestión (docentes, administrativos, graduados, estudiantes y autoridades) hemos debatido ampliamente sobre el particular. A ellos quiero agradecerles la voluntad y el compromiso con nuestra Universidad, como así también el acompañamiento actual y futuro para sortear esta difícil situación”, subrayó el miembro del Consejo Superior.
Fin del proceso
“En virtud de lo expresado, quiero transmitirles mi decisión de suspender las acciones iniciadas tendientes a dilucidar quien cometió tan grave acto de falsificación para que, por ningún motivo, personajes oscuros para la vida institucional, puedan tomar esto como un argumento contra el proceso de normalización”, expuso y dijo esperar que “el libre juego de la democracia universitaria sea la encargada de depurar las conductas de quienes, por acción u omisión, son los verdaderos responsables de poner en peligro este proceso tan anhelado de normalización”.
Finalmente, ratificó su “compromiso irrenunciable con el cumplimiento del cronograma electoral y con la normalización institucional”.

