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OPINIÓN

El caucho no es un juego para niños

La precandidata a la intendencia, Silvina García cuestiona la decisión “unilateral” del Municipio de colocar un piso de caucho en el sector de juegos infantiles de plaza Sáenz Peña, por los perjuicios para la salud que acarrearía ese material. Desliza que se trata de un negocio millonario.

Por Silvina García*

Ubicada entre las calles Enrique Carbó, Arturo Illia, Villaguay e Hipólito Yrigoyen, se encuentra la plaza Sáenz Peña. Se trata de la segunda plaza inaugurada en la historia de la ciudad de Paraná, siendo la primera la Plaza 1° de Mayo. Es, también, la plaza en la que me crie, en donde di mis primeras vueltas en bicicleta y donde jugué con otros niños de pequeña. Es el espacio que disfruté primero como niña y luego como madre, ya que también llevé a mi hija a jugar. Es una plaza en donde muchísima gente encuentra un punto verde para descansar, recrearse y disfrutar. Para mí y para muchos paranaenses, no es sólo una plaza, la sentimos como “la plaza de mi barrio”.

Recibe su nombre: “Sáenz Peña”, en homenaje al presidente argentino (Roque), en cuyo mandato se aprobó la ley del sufragio universal, secreto y obligatorio, base para la instauración de la democracia tal como la conocemos actualmente. Es por eso que, en el centro de la misma, se halla un busto de bronce del ex presidente. Resulta un tanto irónico que esta plaza lleve el apellido de un promotor de la democracia y que las obras que en ella se desarrollan actualmente sean un atropello a las opiniones de los vecinos de esa zona, así como de todo Paraná. Es que la plaza Sáenz Peña es un punto de encuentro en donde conviven deportistas, familias, emprendedores, malabaristas, músicos, estudiantes y paseantes.  Es un pulmón de la ciudad en donde se realiza actividad física, algunos gurises dan sus primeros pasos, otros sus primeras pedaleadas en la bicicleta y resulta una histórica referencia  en diversas ocasiones, tales como marchas sociales o eventos culturales.

Pero el Municipio de Paraná planteó una “puesta en valor” de la plaza Sáenz Peña. En líneas generales, el proyecto propone arreglar veredas y realizar tareas de mantenimiento del lugar, algo que tranquilamente podría haberse hecho sin necesidad de cercar todo el espacio, dejando inutilizada la concurrida plaza durante casi un año. Además de eso, el Municipio tomó unilateralmente la decisión de colocar un piso de caucho en el sector de juegos infantiles. Esto, podríamos decir que fue la gota que colmó el vaso, ya que son múltiples los estudios que comprueban que este material resulta perjudicial para la salud de los más sensibles: niñas, niños y embarazadas. Además de los efectos perjudiciales del material, se conocen los procesos altamente contaminantes utilizados en la obtención del caucho, transformándose luego en un desecho difícil de manejar y que genera un pasivo ambiental por muchísimos años.

La pregunta que ronda todas estas obras de “puesta en valor”, que el municipio insiste en poner en marcha, casualmente, un año antes de las elecciones es ¿por qué el sr. Intendente no escucha la opinión de los vecinos? ¿será que reemplazar la arena del sector de juego de los niños por piso de caucho trae tan buenos negocios al municipio que es preferible faltar al espíritu democrático de consenso en post de millones de inexplicables razones?

Lo cierto es que no tener en cuenta la opinión de los vecinos es ya una manera de encarar obras dentro de la actual gestión municipal. Recordemos el caso tan mediático y polémico del Boulevard Racedo que causó manifestaciones, debates y hasta acampe en la calle para evitar que se talen cientos de árboles solo para colocar más cemento y ensanchar una calle, ¿estas obras habrán sido realizadas por futuros negocios inmobiliarios que solo benefician a unos pocos, pero perjudican a todos los paranaenses?

El municipio avanza pese a la voluntad de los vecinos y lo hace en la Plaza Sáenz Peña, lo hizo en Racedo y lo sigue haciendo en espacios públicos. No solo realiza obras innecesarias, sino que además, clausura durante meses y hasta años lugares de uso común, espacios de encuentro, de recreación. Pensemos que para muchos paranaenses tener una plaza cerca es su única oportunidad de conversar, despejarse, hacer deporte o salir a pasear con sus hijos. Hoy, los vecinos de la Vecinal Sáenz Peña y los paranaenses en general se encuentran privados de un espacio público de uso común y, para colmo, cuando el municipio decida devolver a la ciudadanía esta emblemática plaza, lo hará con un material que está comprobado que es tóxico, justo donde padres, madres, abuelos y tíos llevan a los niños a jugar.

Desde hace algunos años, en distintas ciudades del país comenzó una progresiva sustitución de areneros por piso de caucho o goma en plazas y parques, entre ellas, se destacan Santa Fe, Rosario, Súnchales, Gualeguaychú y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Sin embargo, en 2013, la Universidad de Santiago de Compostela (España), publicó estudios que demuestran la presencia de sustancias tóxicas en el caucho reciclado, material anunciado como reemplazo de la arena en los sectores de juegos de niños. Estos estudios revelan que a temperatura ambiente (entre 20 y 25ºC) emiten vapores tóxicos a niveles muy elevados con capacidad cancerígena, mutagénica y teratogénica y emiten metales pesados en altas concentraciones y otras sustancias que provocan alteraciones hormonales. En otras partes del mundo, tales como EE. UU. y Francia, el caucho está siendo retirado de las zonas de juegos infantiles ya que su toxicidad afecta especialmente a niños y embarazadas y porque, además, la amortiguación de golpes de este material es nula en comparación con la arena, ya que el caucho produce el rebote y esto podría traer mayores lesiones.

Además, son cientos de padres los que entienden a la arena como un material creativo, en donde las infancias pueden imaginar mundos, pensemos en la cantidad de castillos de arena que hemos construido con nuestras manos. Recordemos las horas que pasamos inventando historias en torno a construcciones forjadas en arena y piedritas, recordemos la felicidad que sentimos al sentirnos arquitectos de ciudades o grandes palacios y cómo toda esta aventura se pretende reemplazar por un material nocivo para la salud de quienes no pueden defenderse solos, nuestros amados niños.

Señor intendente, como dice la copiosa y costosa propaganda oficial exhibida en carteleras en la vía pública, la ciudad se está transformando, pero para mal. Es hora de que se ponga a pensar en la salud e nuestros niños, de las embarazadas. Exigimos ser escuchados, porque las obras que usted decide cómo y dónde realizar, nos afectan a todos y las pagamos entre todos. Paraná merece buenas obras, en las que se piense en la salud de los ciudadanos, con planificación adecuada, con el consenso social que necesariamente debe existir en un sistema democrático. Paraná merece tener gobernantes que escuchen a la ciudadanía y espacios públicos que sean puntos de encuentro, donde prime la naturaleza y la salud.

El futuro de la ciudad de Paraná merece una plaza Sáenz Peña libre de caucho, libre de contaminación, libre de cemento por todas partes. Merecemos una capital provincial que reivindique los principios de nuestros históricos dirigentes que apostaron por espacios verdes de uso público y pensados para el uso de la ciudadanía toda.

*Ex Jueza de Faltas Municipal, Precandidata a Intendente y Vecina de la Plaza Sáenz Peña.

**Paraná Merece es la propuesta impulsada por el Movimiento de Afirmación Radical (MAR) para la ciudad de Paraná, dentro de Juntos por Entre Ríos, y está integrada por sectores del radicalismo, del peronismo, referentes barriales, organizaciones sindicales y de la sociedad civil en general, junto a ciudadanos que se acercan por primera vez a la actividad política. Un espacio amplio y colaborativo, en el que desde su entorno sostienen que “PARANÁ MERECE que trabajemos JUNTOS por la Ciudad”.

Más información en www.paranamerece.com.ar

 

Fuente: Página Política
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