Este 3 de Junio en Paraná, a 11 años del primer #NiUnaMenos, tuvo algunas particularidades:
- las manifestantes vistieron masivamente de negro, tal como circuló de boca en boca como consigna;
- los varones volvieron a sentirse legitimados a marchar llevando la agenda de género como propia, luego de varios años en los que los feminismos privilegiaron esos espacios para mujeres y disidencias;
- el dolor se hizo sentir ante los últimos femicidios y ante los retrocesos en las políticas públicas en materia de género. Un signo de ese dolor, entre tantos otros: una joven, muy joven, adolescente, enmascarada, interrumpió la lectura del documento en Plaza Mansilla, desbordada en llanto. Como pudo siguió y siguió para pedir “romper el pacto patriarcal”.
- El ahogo presupuestario a las políticas de género, en materia de educación, de protección, de seguridad, de promoción de una cultura de la no violencia, fue el eje principal del posicionamiento de las manifestantes.
- La realidad provincial también estuvo presente en la lectura de los días que corren para las mujeres y disidencias representadas en la multitudinaria manifestación. Lo principal, reiterado en varias ocasiones, en los cánticos, en los carteles, fue el rechazo a la reforma previsional que debate la Legislatura.
- Se puso el foco, además, en responsabilizar a las autoridades del Ejecutivo a las que se nombró “con nombre y apellido” frente a Casa de Gobierno.
- Los medios estuvieron en el ojo del reclamo. Se denunció la revictimización de las mujeres y la luz verde para que las voces anónimas denosten a los feminismos.
Otra marcha de las mujeres y las disidencias. Otra foto del presente, pleno de dolor, intenso en el reclamo.
Fuente: Página Política

