La jornada de este miércoles, en Plaza Mansilla, hubiese sido histórica en otros tiempos. El Senado se aprestaba a darle media sanción a la reforma previsional. El resultado de ese trance opera como gol de oro. Se sabe que en la Cámara de Diputados el Gobierno tiene los votos para la sanción definitiva. La ajustada votación en la sesión especial terminó siendo más holgada con el voto afirmativo de Nancy Miranda. La otra peronista, Gladys Domínguez, ya había adelantado su voto.
Desde el interior de Casa de Gobierno se vivió la jornada con total normalidad. Empleados caminando por los pasillos, llevando y trayendo papeles, mientras los funcionarios habitaron sus despachos como un miércoles cualquiera. Uno de ellos, con lo que se topó Página Política, y mantuvo una conversación, ni siquiera amagó a preguntar por lo que estaba pasando afuera. A la carpa de Agmer, que lleva 8 semanas instalada, se sumó la multisectorial. Durante toda la sesión sonó, con fuerza, una batucada. El ruido era importante y llamaba la atención a cualquiera que se acercara a la sede gubernamental.
Afuera se construyó una instantánea habitual. Dirigentes gremiales, algunos trabajadores con pecheras y personajes que cualquier paranaense informado distingue la cepa. Son los que uno sabe que lee política, que si tienen un mango lo destina a un recital, se los encontró en la marcha por la universidad y camina los 24 de marzo desde tiempos inmemoriales. Podría decirse el auténtico progresista, que esta reforma no lo afecta, y que ahora los peronistas “en serio”, ausentes este miércoles, le echan la culpa de la derrota del 2023. Los Moreno y Berni que inundan las redes.
La concentración en la explanada de Plaza Mansilla fue, básicamente, de Agmer, algunos pocos de ATE y otros tantos de organizaciones sociales y partidos de izquierda, que la reforma no los toca, porque no son estatales. Una mayoría con pechera del sindicato evidencia la manera en que los fotógrafos de esas organizaciones debieron cerrar el plano para suavizar el mal trago.
Dos concejales justicialistas de Paraná, Luisina Minni y Sergio Elizar (este último ex secretario general de Agmer); y la ex ministra de Salud, Sonia Velazquez, dieron el presente.
Las presencias de Edgardo Masarotti y Betty Montaldo deberían inducir, necesariamente, a reflexionar sobre la capacidad de movilización y organización. Estos dos dirigentes, de trayectoria intachable, y sobre los que no ha caído una sola denuncia judicial más que por haberse movilizado, fueron quienes protagonizaron las movilizaciones históricas contra los despidos de Sergio Montiel al inicio del nuevo siglo y Mario Moine en los ‘90.
Más cuestionable que las ausencias de los 011 son los 0343, 03444, 0345 y así. En los sitios digitales, eso sí, abundan los comunicados del PJ.
La Casa Gris se rodeó de fuerzas de seguridad. Una imagen que no era necesaria.
Fuente: Página Política

