En las especulaciones que se publicaron la última semana en torno a la reforma electoral pretendida por el gobierno nacional se presentó al sistema de múltiples adhesiones de listas como una propuesta “atractiva” para los gobernadores.
Se dijo que, con este esquema, los gobernadores podrían respaldar la reelección de Javier Milei y, al mismo tiempo, conservar autonomía para definir sus propias listas de diputados y senadores nacionales. De esa manera evitarían quedar absorbidos por la estructura libertaria en sus territorios y mantendrían capacidad de negociación frente a la Casa Rosada.
Del otro lado del mostrador, Milei sumaría apoyos para su reelección, a costa de resignar votos propios en el Congreso. La ingeniería parlamentaria pasaría a un segundo plano y se confiaría en renovar los apoyos que ha venido obteniendo el Ejecutivo de sus aliados, potenciando esta nueva etapa de diálogo con los gobernadores abierta con el ascenso de Diego Santilli.
La idea navega el mar de una especulación que muchas veces se interna en la confusión. No está para nada claro cómo se instrumentaría el viejo mecanismo de las colectoras sin boleta sábana.
No sería técnicamente una colectora, porque la BUP obliga a marcar tildes por cada categoría o —si se la incorpora, porque la BUP nacional no la tiene— una para votar lista completa, delante del casillero presidencial. En tal caso, ese voto por lista completa debería aplicarse también para las colectoras, porque, de lo contrario, perderían fuerza frente a la lista puramente violeta.
Pero, más allá de eso y suponiendo que en el Congreso se destraben las resistencias y los reparos que se observan por estos días, la aprobación de un sistema de múltiples adhesiones no sería atractiva para una provincia como Entre Ríos, que el año que viene renueva sólo cuatro diputados nacionales.
Hay que recordar que estas adhesiones funcionarían sólo dentro de la BUP nacional, que en el caso de Entre Ríos contendría a presidente y vicepresidente y a los cuatro diputados nacionales. No tendría ningún efecto sobre la BUP provincial, que va en una urna separada, aun en el caso de que las elecciones se realicen el mismo día, en el mes de octubre.
Reparto
¿Qué cambiaría entonces para Frigerio? Que en su alianza con Milei no estaría obligado a compartir lista —como en las intermedias de 2025— con LLA en la BUP nacional. Podría ofrecer una lista de cuatro candidatos a diputados nacionales de Juntos por Entre Ríos que adhiera a la reelección de Milei.
Es decir, en la BUP nacional con la que se vote en Entre Ríos podría haber una lista de diputados de LLA y otra lista de diputados de Juntos por Entre Ríos, ambas adhiriendo a Milei presidente.
Esto le permitiría a Frigerio llevar más candidatos propios para el Congreso de la Nación y evitar quedar a la cola en las listas, como pasó el año pasado, cuando LLA impuso a los dos senadores que entraban por la mayoría y encabezó la lista de los tres diputados que podía llevar el partido que ganara las elecciones.
La colectora le permitiría entonces a Frigerio llevar más candidatos propios al Congreso. Pero eso no significa que aumentarían sus posibilidades de sumar bancas propias en la Cámara de Diputados. No sólo porque comparte electorado con Milei en la provincia, sino por el modo en que se asignan las bancas de acuerdo con los votos obtenidos.
La división del voto entre varias opciones aliadas aumenta la probabilidad de quedar al borde o incluso por debajo del piso requerido para la distribución de las bancas en proporción a los votos obtenidos.
Para el reparto de bancas con el sistema proporcional D’Hondt conviene unificar, no fragmentar. Es mejor sacar el 40% o el 50% con una sola lista que sumar ese mismo porcentaje con dos listas del 20% o el 25%. O peor, con tres listas del 15%.
Desdoblar, con más razón
Ocupados como están en sortear temas de agenda más urgentes, como las paritarias y la aprobación de la reforma previsional, en el gobierno provincial aún no se han puesto a evaluar la variante de una reforma electoral que incorpore colectoras en el orden nacional.
No obstante, hay quienes consideran que podría terminar operando como un argumento más a favor del desdoblamiento electoral, que en la foto de hoy es el criterio predominante en el gobierno provincial. Habrá que ver cómo sigue la película hasta el mes de febrero, plazo que tiene Frigerio para decidir si convoca a elecciones provinciales para el mes de junio.
Se presume que la habilitación de colectoras podría ensuciar aún más la discusión electoral, agregando confusión y, por lo tanto, agrandando el foco sobre la reelección de Milei. En una campaña para una elección simultánea con estas características, la reelección de Frigerio pasaría a un segundo plano. Y hasta se prestaría a un contagio con la elección provincial, en la que el gobierno pretende también suspender las PASO. ¿Colectoras también para cargos provinciales?
En la gestión Frigerio vienen diciendo que lo que buscan es todo lo contrario de la confusión que potenciarían las colectoras. Pretenden simplificar la elección. ¿De qué manera? Votando una sola vez, sin PASO, pero separados de la Nación, para que lo que se plebiscite sea la gestión provincial y no la continuidad de Milei.
En 2019, como ministro del Interior, Frigerio acompañó con su firma el decreto del presidente Mauricio Macri que prohibió las listas colectoras. En ese decreto, que fue ratificado en 2021 por la Cámara Nacional Electoral, se argumentó que ese sistema de adhesiones “genera confusión en el electorado e inequidad entre los competidores, conspira contra la emisión de un voto informado y afecta seriamente la calidad del proceso electoral”.
Lemas y colectoras
En las conversaciones de estos días sobre la reforma electoral que pretende el gobierno de Milei se asoció a las colectoras con la ley de lemas. Es oportuno recordar la diferencia:
Lemas: es una interna partidaria o de un frente electoral que se resuelve directamente en la elección general. Se presentan distintas listas del mismo espacio y la que saca más votos se queda con todo: lleva los candidatos y suma los votos de toda esa “interna” dentro de la misma categoría de cargo.
Colectoras: se pueden presentar varias listas de distintos partidos, incluso de aquellos que no integran un frente electoral, adhiriendo a una misma fórmula. En este caso, no se suman los votos de cada categoría de cargo: cada lista se queda con lo suyo. Pero todas traccionan para la fórmula a la que adhieren.


