Los precandidatos a diputados nacionales por la lista Entre Ríos Cambia, Pedro Galimberti (UCR) y Mariana Salinas (PRO), desarrollaron en Gualeguaychú una agenda de reuniones con impronta social.
En una de las actividades, Galimberti dialogó con sectores religiosos de la comunidad. El intendente de Chajarí se reunió con una comunidad de pastores evangélicos que integran el Consejo de Seguridad de la ciudad de Gualeguaychú. Según difundieron desde la prensa de campaña, participaron Luis Páez, Julio Herrera, Eduardo Manso, Claudio Collazo y Ezequiel Rodríguez, entre otros.
Evaluaron la situación social que atraviesan las comunidades entrerrianas en general y Gualeguaychú en particular. Coincidieron en que “el flagelo de la droga, la falta de oportunidades y la pérdida de la cultura del trabajo y el esfuerzo están haciendo mella en distintos segmentos de la comunidad, pero sobre todo entre los más jóvenes”.
El contacto con el mundo evangélico ha formado parte de la agenda de campaña de los precandidatos de Juntos por Entre Ríos. La semana pasada, Rogelio Frigerio se reunió en Federal con pastores de esa religión.
Aunque en este caso, hay un apoyo al ex ministro de Mauricio Macri, expresado en la candidatura de Evangelina Müller (primera suplente en la lista), que proviene de un grupo vecinal de San José y fue propuesta por Una Nueva Oportunidad (UNO), el brazo político del movimiento evangélico.
“Conurbanización”
Galimberti afirmó que en Entre Ríos, y en las grandes ciudades sobre todo, “se observa un fenómeno de conurbanización muy similar al propio y característico de Buenos Aires, donde se van generando bolsones de pobreza y marginalidad en las comunidades”.
Dijo que “el flagelo de las drogas es la otra pandemia con la que estamos conviviendo. Con las restricciones generadas por la pandemia y las medidas políticas que se implementaron para abordarla, erradas en muchos casos, quedaron desamparados muchos barrios. Los jóvenes se quedaron sin espacios de contención ni referentes o pares con los que interactuar. Las adicciones rompen lazos sociales y detonan valores que nos deben unir como comunidad. Lo que hasta el 2019 era sostenido por un hilo, explotó y actualmente la situación social es desesperante en muchos lugares”, analizó.
Para Mariana Salinas “es urgente tomar conciencia de que las drogas y las adicciones son un flagelo cada vez más complejo, porque no hay interés del Estado de dar respuestas verdaderas y de fondo. Visibilizar la gravedad es fundamental, porque teníamos una provincia complicada en este aspecto pero todo se recrudeció a partir del confinamiento. Es importante que el Estado ayude, acompañe y ampare a quienes, desde el simple voluntarismo, brindan ayuda a personas adictas y sus familias”.
Fuente: Página Política


