Lo repite ante cualquier micrófono y tribuna. Se consolidó como una de las iniciativas más importantes en su plataforma electoral. Se trata de la construcción de viviendas de madera.
Gustavo Bordet propone una nueva forma de satisfacer una necesidad y garantizar un derecho. “Queremos que nuestro eucaliptus no vaya cortado con el tronco en rollizos, queremos que no salga para hacer pasta de celulosa que sean contaminantes de nuestros ríos. Queremos que vayan para viviendas de madera, con fines nobles, que generen valor, que den oportunidad de procesos de inclusión social y para esto estamos trabajando”. Así de claro lo dijo en General Ramírez, hace unas semanas, desde la planta misma de Dimarbo.
Y prometió más. Construirá unas 20 mil industrias si es gobernador. El entusiasmo viene de hace unos meses, cuando viajó a Canadá para empaparse en el tema. A la vuelta le dio forma a su proyecto y lo expuso ante la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER), en otros mítines.
La idea no cayó bien en un sector del empresariado de la construcción. No es para menos, lo que propone el hombre del Frente para la Victoria iría en detrimento de negocios de algunos. Quizás por eso en la charla convocada por la Cámara de la Construcción, evento por el que pasaron todos los candidatos a gobernador, el concordiense evitó hablar del tema.
Los habituales contratistas del Estado son Miguel Marizza, presidente de la constructora Caballi SA; Iván Szczech, presidente de la Delegación Entre Ríos de la Cámara Argentina de la Construcción y ejecutivo de la constructora Szczech & Szczech; y Luis Losi SA. Serían algo así como la patria contratista local.
Pero es Marizza quien se encarga de llevar adelante planes habitacionales. Es el zar en el rubro. En la ciudad colonense de San José se están levantando casas para empleados del sector de la carne. La inversión demanda unos 40 millones de pesos. Un simple ejemplo.
La ratificación del proyecto de Bordet generó algunos comentarios e inquietudes en Casa de Gobierno, sobre todo aquellos que están vinculados a los empresarios, reconstruyó Página Política. La relación de los constructores de obra pública con alguna gente del gobierno es poco más que la simple relación entre un funcionario y un proveedor del Estado.
No sería, quizás acertado, comprar sin revisar el bajo perfil que aparenta el candidato. Bordet, a cuenta de nada, en la ponencia en la Cámara de la Construcción, cerró diciendo que se sentía “orgulloso” de culminar su gestión al frente de la Municipalidad de Concordia “no solo con ninguna denuncia, ni siquiera una sola sospecha de un acto de corrupción desde el gobierno”. Casi un provocador en días donde actos y contrataciones del gobierno se han puesto en dudas.

