La Asamblea Interclaustros cuestionó en duros términos el proceso de normalización que finalizó este viernes con la Asamblea Universitaria donde se eligió a Aníbal Sattler como rector. Fue luego de que las cuatro facultades de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader) eligieran a sus decanos el 7 de diciembre pasado.
“Durante estas últimas semanas, en el transcurso de elecciones de decanos, de los miembros del Consejo Superior, y en la propia Asamblea Universitaria – procesos todos que son fruto de la lucha de la comunidad universitaria movilizada – asistimos al espectáculo más nefasto y aberrante de la política y la democracia de nuestra universidad”, manifestaron los asambleístas, que no dudaron en decir que las última etapa del proceso de normalización “reafirma una vez más la lógica perversa con que se han manejado las distintas gestiones interventoras durante estos doce años, con sus socios y cómplices, aliados de los poderes de turno”.
Lo hicieron mediante un documento – al que tuvo acceso Página Política – luego de haberse elegido al rector.
Ante ese escenario, el espacio que movilizó a buena parte del estudiantado de la Uader, advirtió: “Nos seguiremos plantando y seguiremos luchando sin tregua”.
La Interclaustros denunció “aprietes, presiones, amenazas a los consejeros, prebenda, compra de voluntades con promesas de cargos y horas, haciendo nuevamente del presupuesto de todos los miembros de Uader el botín de la guerra electoral”.
“En el colmo de la arbitrariedad, la Junta Electoral violentó el proceso de elección de los miembros estudiantiles al Consejo Superior junto con todas las leyes y reglamentos electorales, sustituyendo de manera fraudulenta el sistema de reparto de las bancas y negándole así a nuestro espacio el acceso al segundo consejero”, reiteró la Asamblea que impugnó esa elección.
Para los asambleístas, la Asamblea Universitaria fue “arrancada” en este año por “la lucha” y a pesar del “desgano del gobierno y sus aliados cipayos en la Uader”.
La Asamblea Interclaustros sostiene que “se ha abierto un nuevo ciclo en Uader, del peor de los modos y con las peores prácticas”, pero a pesar de ello afirmaron que “contra todo ello”, de ningún se renunciará a las “reivindicaciones y a las banderas”.
“Seguiremos marchando y luchando por una autonomía real y por una verdadera profundización de nuestra democracia”, concluyeron.

