Tras la marcha del 18 de octubre, la Asamblea Interclaustros de la Uader realizó una serie de planteos a las autoridades provinciales a los fines de fijar pautas para el futuro institucional de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader), establecer de antemano las condiciones del diálogo con el gobierno, así como también garantizar el fin de la normalización.
Entre otras “exigencias”, se enumeró el pedido para que se presente el formal retiro del proyecto de creación de la Universidad Nacional Fermín Chávez, sobre la base de la Uader, iniciativa de la ex senadora Blanca Osuna, cuyo avance en el tratamiento legislativo desató el retorno del reclamo.
Se exige que todo debate sobre la nacionalización no se dé hasta tanto “se concluya el proceso de normalización y los órganos de cogobierno estén en pleno funcionamiento”. “Esta comunidad no va a negociar un solo punto de ningún proyecto hasta tanto se finalice el proceso de normalización”, se advirtió.
En el documento enviado a Página Política este lunes, se repudia además “de manera contundente” el accionar del rector Marino Schneeberger. Se denunció que el funcionario “mintió públicamente en reiteradas ocasiones” al decir que el proyecto de nacionalización había sido debatido con la comunidad universitaria. También se cuestionó a los ministros Adán Bahl y José Lauritto “por sostener un conjunto de mentiras públicamente”, así como también se cuestionó el “spot publicitario oficial” que “en un afán desesperado por defender el proyecto Fermín Chavez, se mencionan mentiras como que ‘la UADER solo tiene dos títulos con validez nacional’, entre muchas otras calumnias”.
Finalmente, se exige sumario y renuncia de Schneeberger; sumario para el vicerrector Sebastián Aguilar, la renuncia de “los funcionarios públicos responsables de este atropello a esta casa de estudios”, se argumentó para listar luego una serie de cuestionamientos a lo que fue el manejo de este tema por parte del gobierno (ver documento adjunto).
Respecto de los dichos acerca de la Uader, por parte del gobierno, se pidió al gobernador Sergio Urribarri una rectificación pública.

