La reforma laboral que se discute en el Senado, este miércoles y durante la madrugada del jueves, concitó movilizaciones en distintos puntos del país. En Buenos Aires fue en inmediaciones del Congreso. En Paraná partió de Plaza de Mayo hasta la explanada de Casa de Gobierno.
La multisectorial integrada por sindicatos y organizaciones sociales, fue quien convocó en rechazo al proyecto y logró una nutrida participación. De la convocatoria forman parte sindicatos docentes y estatales, entidades de la economía popular, ambas CTA, la CGT Regional Paraná, jubilados y organizaciones políticas.
La Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) había indicado que la iniciativa representa “un ataque directo a los derechos laborales elementales contemplados en los artículos 14 y 14 bis de la Constitución Nacional y en la legislación laboral vigente”.
Durante la jornada no podía faltar el toque de creatividad. Unas manifestantes levantaron una pancarta que invitaba a leer, en una parodia al episodio que protagonizó la periodista Sonia Fernández en la Fiesta del Mate y que tuvo alcance nacional.
Durante la lectura del documento, frente a la Casa de Gobierno, afirmaron que “la reforma laboral no es una solución a la necesidad de trabajo y salario de los argentinos” y responsabilizaron al Presidente por la crisis económica actual, al sostener que “el gobierno de Javier Milei es principal responsable de la crisis del mercado interno y productiva que sufrimos los trabajadores activos, jubilados, desocupados y de la economía popular”.
Se cuestionó el impacto de las primeras medidas económicas adoptadas en diciembre de 2023 y denunciaron que “el golpe devaluatorio fue un hachazo a los salarios” que no lograron recomponerse frente a la inflación.
También se advirtió que “se cerraron 30 empresas por día, se perdieron 320 mil empleos formales”, y que el 70% de la población asalariada se encuentra por debajo de la canasta básica. “Los únicos que pagamos la fiesta somos los trabajadores”, remarcaron, al tiempo que vincularon el ajuste con el pago de deuda y la “timba financiera”.
En relación al contenido del proyecto, se aseguró que la iniciativa “es la legalización de la precarización absoluta” y que representa “un ataque frontal a la Ley de Contrato de Trabajo y a los convenios colectivos”.
Se manifestó en contra de la posibilidad de extender la jornada laboral hasta 12 horas mediante un banco de horas, la fragmentación de indemnizaciones, la flexibilización de vacaciones y las limitaciones al derecho de huelga.
Fuente: Página Política


