El arranque de la campaña electoral del ministro de Gobierno, Adán Bahl, caracterizado por una sucesión de fotos con intendentes y legisladores distribuidas a los medios como muestras de apoyo y/o reconocimiento a su postulación a la gobernación, no cayó del todo bien entre sus competidores.
Aunque la mayoría optó por el silencio, para evitar un temprano recalentamiento de la interna oficial que, argumentan, podría llegar incluso a afectar la calidad de la gestión de Sergio Urribarri, por lo bajo se repitieron en estos días los cuestionamientos a la metodología escogida por el titular de la cartera política.
“Uno sale a hablar de política y el otro entrega una obra de cloacas o 10 cuadras de asfalto. Hay una enorme asimetría”, comentó un alto funcionario de la Casa Gris.
La metodología que Bahl estrenó en su inicio de campaña ya venía siendo criticada –también por lo bajo- aún antes de que comenzara con la difusión de sus reuniones estrictamente “políticas”. Muchas veces se lo cuestionó por “cortarse solo” en las fotos que retrataban buenos momentos de la gestión y no dar la debida (o esperada) participación a otras autoridades.
El diputado Julio Solanas lo explicó de este modo: “Un ministro de Gobierno está hablando todos los días con los intendentes, yo en mi caso no. Tenemos algunas diferencias. Uno está más lejos. El caso nuestro es totalmente de a pie”. A su juicio, Bahl “está abusando de su situación”.
El intendente de Concordia, Gustavo Bordet, guardó silencio. Pero en su entorno fue visto casi como una mojada de oreja que se incluya en esta metodología de reunión de gestión y foto política a los intendentes del departamento Concordia. De cualquier modo, la comunicación de la reunión fue en este caso prudente.
La manera de presentar las fotos anteriores, en cambio, generó algún revuelo interno. “Cuando estuvieron en Concordia los 15 intendentes nosotros no dijimos que estaban todos con Bordet, a pesar de que 13 de ellos sí lo están”, compararon.
Las quejas por estos modos de “usufructuar personalmente los logros del gobierno que son de todos o en todo caso de Urribarri” también se sintieron en Uruguay (Marcelo Bisogni) y en Gualeguaychú (Juan José Bahillo).
Nadie salió a plantear que Bahl deba tomarse licencia para hacer campaña. Por ahora.
Pero mostraron las uñas.

