El ex ministro de la Producción, Roberto Schunk, salió al cruce de una publicación periodística donde se hacía referencia a su declaración en el marco de la Causa Senor, más conocida como “cosechadoras truchas”, en una testimonial que se dividió en tres jornadas.
“Frente a la causa Senor y en atención a publicaciones de prensa sobre mi declaración, me veo en la obligación de hacer las siguientes aclaraciones. En primer lugar, quiero mencionar que en mí declaración no he dicho más que la verdad, demostrada en mi humilde opinión, lo que es suficiente defensa para mí. No tengo necesidad de descargar la responsabilidad en nadie, porque la actuación del Ministerio de Producción fue honesta y diligente en relación con la naturaleza de la operación”, afirmó Schunk en un comunicado que publicó Análisis Digital. Allí calificó de: “Falaces e incluso malintencionadas las publicaciones de prensa que circularon la semana pasada, las que niego rotundamente”.
Había transcendido que el ex funcionario endilgó responsabilidades al ex ministro de Economía, Diego Valiero, que en sede judicial se desligó del tema.
“Nuestra participación en ese proyecto es clara, transparente y directa. Simplemente se procuró con este emprendimiento, al igual que con tantos otros, promover la diversificación productiva, generar capacidades en las distintas localidades y sobre todo crear trabajo”, sostuvo el ex funcionario. Y añadió: “De allí que sean falaces e incluso malintencionadas las publicaciones de prensa que circularon la semana pasada, las que niego rotundamente”.
“En este caso, por lo demás, vale reiterar que lo que hizo el gobierno provincial fue acompañar un proyecto de alto interés productivo mediante créditos debidamente garantizados, de manera que el riesgo del emprendimiento Senor corría exclusivamente a cargo de los empresarios. La sola lectura de los considerandos y la parte resolutiva de los decretos pertinentes muestra que los créditos exigían garantías previas, de modo que se resguarde el patrimonio público. Respecto del control del avance productivo del proyecto en las etapas programadas, se trabajó en el marco de la norma respectiva y con las herramientas que la misma otorga, incluso yendo más allá de lo que tal decreto exige”, prosiguió.
Y enfatizó: “Vuelvo a recalcar, además, que hemos actuado con total honestidad y buena fe, en el convencimiento de que podía ser un proyecto que cambie la estructura productiva de la provincia”.
“En términos más generales, nuestra gestión en el Ministerio de Producción, con todos los errores que pudimos cometer, estuvo abocada a transformar el perfil productivo de la provincia, a generar fuentes de trabajo y a dinamizar la actividad económica. Como meros ejemplos pueden mencionarse la fábrica de biocombustibles en Villaguay, que hoy procesa materia prima entrerriana; la fábrica de jugos en Villa del Rosario, reclamo histórico de los productores que hoy está terminada para comenzar a operar; las más de 100 familias que logramos mantener empleadas en Cotapa que hoy continúa produciendo pese a los problemas; o las más de 200 personas que trabajan en el frigorífico San José. Frigorífico que estaba abandonado y hoy produce y exporta. En general, todos los indicadores de desarrollo dan cuenta de que se alcanzó un proceso de crecimiento inédito en Entre Ríos durante las dos gestiones previas”, continuó Schunk.
Y cerró: “Finalmente, aclaro que no me sumé al Estado para “hacer la plancha” o para cuidarme de no quedar “pegado”. Me sumé a un proyecto político para comprometerme con la realidad de las personas, de los trabajadores, de los productores, de la provincia. Ese proyecto político gestionó ingentes recursos y reposicionó a Entre Ríos en el ámbito nacional. En ese proyecto puse la vida y me jugué en términos personales cuando estaba convencido que los programas y emprendimientos eran valiosos para los entrerrianos. No me arrepiento porque creo que contribuimos aunque sea mínimamente a mejorar la situación de muchos entrerrianos”.


