Sobre el límite de la veda y en horas de cierre de campaña, Blanca Osuna pasó factura a dos de sus contrincantes. Precisamente los que piden el voto por Cristina Kirchner: José Carlos Halle, (no él sino alguno de sus funcionarios); y a Juan Domingo Zacarías, que lo hizo sin tapujos.
“Me han sorprendido las piruetas en el aire que muchos candidatos han dado en virtud estrictamente de una clara especulación electoral sin pensar que está en juego el destino de la ciudad donde vivimos. Yo esperaba, sinceramente, más coherencia”, lanzó la candidata a intendenta por el Frente Justicialista por la Victoria.
Y enseguida apuntó: “Dos de los candidatos hablan alegremente de cortes, o de pegados, en fin, de cualquier dibujo. Uno de ellos, que ha sido diputado de la Nación, de lo que no ha rendido cuentas de nada; y además no le preguntan. Y por otro lado, alguien que hizo la vista al costado, o se escondió, en los grandes debates que la Argentina ha tenido en los últimos años. Sin embargo, no tienen vergüenza de hablar de corte, de pegado”.
“Tengo muy presente cuando debatíamos por la renta de la soja, la Ley de Medios, leyes de educación, o cuando debatíamos por la estatización de los fondos de los trabajadores que fueron desafectados de la timba de las AFJP. En esas circunstancias se desnudaron los intereses que pujan por el poder en la Argentina. No hubo por parte de estos candidatos que alegremente ahora hablan de ir con Cristina una postura de acompañamiento, sino más bien todo lo contrario”, les enrostró.
Para Osuna eso ha sido “lo peor de la campaña, porque no es bueno para nuestra propia cultura democrática. Una cosa es la elección y la voluntad de cada ciudadano, otra cosa es la pirueta, yo le diría perversa, macabra de quien pone cualquier cosa atrás y primero sus intereses por juntar más o menos votos”.
“De los candidatos que vamos a la elección del domingo, hay efectiva y concretamente dos que ya han sido intendentes de la ciudad, ese es el mejor contraste y el mejor debate”, aseguró. “Ya han demostrado objetivamente lo que son capaces de hacer”, agregó.
“A mi me ha preocupado mostrar que Paraná merece otra cosa y que es posible hacerlo. Los paranaenses tenemos derecho a una ciudad mejor. A aprovechar una etapa de crecimiento económico y de consolidación de un modelo que ha privilegiado a quienes menos tienen, que ha buscado saldar definitivamente la desigualdad, aunque esto no es un objetivo acabado, sino que todavía resta mucho por hacer”, concluyó.
De la Redacción de Página Política

