La conducción de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) tuvo su primer encuentro con Carlos Cuenca, el nuevo titular del Consejo General de Educación (CGE). Si bien la negociación salarial se dará en paritarias, con representantes del Poder Ejecutivo provincial, el vínculo con el presidente del organismo fue oportuno para trasladar una serie de asuntos prioritarios para los trabajadores de la educación.
Entre otros temas, vinculados a las condiciones laborales y la continuidad de puestos de trabajo, se conversó acerca de la necesidad de que se tenga en cuenta la voz sindical en las definiciones sobre recategorizaciones de escuelas; y en las definiciones en materia de propuestas de educación superior.
“Queremos reivindicar en primer lugar que hay otra actitud, hay voluntad de escuchar, lo que nunca tuvimos con (Alicia)Fregonese”, puso en primer plano el secretario General de Agmer, Abel Pachi Antivero, en diálogo con Página Política. “Nunca tuvimos una reunión de este tipo antes”, cuestionó a la saliente titular del CGE, hoy diputada nacional del PRO.
Si bien el salario no era asunto del encuentro, quedó planteada la necesidad de dar tiempo a la negociación para garantizar el inicio del ciclo lectivo. “Cuenca es el funcionario público más cercano a los interlocutores en paritarias así es que quisimos dejarlo expresado”, planteó el dirigente que consideró el salario como condicionante de la calidad educativa.
Zona rural
En la agenda de temas que llevó Agmer, y que se convino con Cuenca abordar en sucesivos encuentros, se planteó la necesidad de que la representación gremial sea parte de las decisiones respecto de las recategorizaciones de escuelas, medidas que impactan en la continuidad laboral de docentes. “Hay un acuerdo paritario de 2016 que dispone que una comisión, con representación gremial, debe intervenir en estos casos. Las diferentes categorías de escuelas suponen más o menos cargos, más o menos cargos directivos, etcétera. Sucede que se está planteando un dinamismo en la zona rural que impacta en la migración de población y el gobierno aprovecha esto para ajustar cargos”, advirtió Antivero.
Es que las empresas agropecuarias y también la industria forestal en la zona de Islas, imponen como requisito, para tomar empleados, que sean trabajadores solteros y sin hijos. “Esto deriva en que haya menos pibes en la zona rural porque las empresas se ahorran la disponibilidad de casas para las familias de sus empleados. Hemos visto situaciones practicamente de esclavitud”, advirtió Antivero que criticó la idea de “optimización de los recursos” de la que habla el gobierno en este contexto: “Buscan unificar dos o tres escuelas, ahorrarse los cargos y el transporte. Nosotros advertimos que lo que se hace es alejar la escuela, despegarla aún más del contexto social en que debe ser protagonista”.
Del lado de la realidad docente, concretamente, sucedió en Feliciano: “Cerraron 38 cargos de un día para el otro. Son 38 familias las que se quedaron sin trabajo”.

Otro aspecto preocupante, sobre el que se insinuó un acuerdo, es el de la amenaza de cierres de carreras de nivel superior. En principio, se planteó que no habrá avances en ese sentido y se consideró una más fuerte participación en las decisiones al respecto por parte de la comunidad educativa y los gobiernos locales. Por otro lado, se repasaron con Cuenca prioridades en materia de problemas edilicios a atender antes del inicio del ciclo lectivo.
Finalmente, se conversó sobre las demoras que se da en la tarea de los médicos auditores, por distintos factores. Esto deriva en la existencia de docentes que se ven sobrecargados; otros, suplentes, que están en la incertidumbre acerca de su continuidad laboral, cuando no hay demoras que derivan en que haya alumnos sin docentes.
Fuente: Página Política


