El Sindicato Entrerriano de Trabajadores de Prensa y Comunicación (Setpyc) emitió un documento de advertencia ante “la reiteración de episodios contrarios a la libertad de expresión” que se conocieron en los últimos meses en Entre Ríos “por boca de los propios periodistas”.
En el texto se repudió “todo acto de censura y toda presión para generar autocensura” y también llamó a que se “abstengan aquellos “que invaden los lugares del periodismo”.
En otro párrafo se apunta a “actos de censura” de forma indirecta a través de “el pago inadecuado de los salarios, la no inscripción del trabajador en los registros, la adjudicación de categorías inadecuadas con claro incumplimiento de las normas, la expulsión de periodistas (aún con indemnizaciones) para facilitar el ingreso de difusores del poder político de turno, el cambio de funciones dentro de las redacciones para que trabajadores honestos, independientes y talentosos pasen a áreas impropias para su formación, a pedido de sectores de poder que quieren el camino allanado para sus manipulaciones, el recorte de recursos para el ejercicio pleno de la profesión, la manipulación y tergiversación de noticias y notas, la prohibición de temas sensibles al poder político o económico, la digitación de los temas en nuestros medios e incluso el envío de títulos y piezas completas desde órganos de poder sin participación de periodistas”.
En ese marco se llamó “a los sectores de poder a revisar prácticas, y a los candidatos políticos a hacer compromisos públicos por la libertad de expresión de los periodistas y comunicadores, la libertad de acceso a la información y la multiplicidad de medios, y contra cualquier tipo de censura”. “Nadie puede cometer arbitrariedades con el cuento de que otros las cometen. Un atropello no justifica otros atropellos”, se lee más adelante.
Se convocó a organizaciones sociales, centros de estudio, sindicatos, universidades, trabajadores en general, a defender cada espacio para la libertad de expresión y reprobar la injerencia desmedida o indebida de grupos de poder (capital financiero, multinacionales, bancos, corporaciones, capital concentrado, funcionarios de los estados nacional, provinciales, municipales), que van erosionando nuestro oficio y colocando animadores, difusores y operadores con disfraces de periodistas y comunicadores”.
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