En las elecciones de 2027 se producirá un cambio histórico. Por primera vez en las más de cuatro décadas de continuidad democrática, los entrerrianos elegirán sus autoridades provinciales y locales con un nuevo sistema: la Boleta Única de Papel (BUP).
El nuevo instrumento de votación –que vino a reemplazar a la boleta sábana partidaria– se adoptó en la reforma electoral que en 2024 impulsó el gobierno de Rogelio Frigerio. Pero todavía no se estrenó. Eso pasará el año que viene, para elegir gobernador, senadores y diputados provinciales, intendentes y concejales.
En 2025, los entrerrianos votaron por primera vez con BUP. Pero se trató de una elección nacional y mucho más simple: apenas se eligió a tres senadores y cinco diputados nacionales que representan a Entre Ríos en el Congreso de la Nación.
Solo había que marcar dos casilleros. Aun así, en las ocho provincias que votaron senadores se detectó un alto porcentaje de votos en blanco para la categoría de diputados. Los especialistas interpretaron que se debió, en buena medida, a una confusión de muchos electores que se olvidaron del casillero de diputados una vez que tildaron el de senador. Entre Ríos estuvo a la cabeza de ese error:
Con todo, se evaluó que el estreno de la BUP fue positivo y aceptado por el elector. Pero es válido preguntarse si no podrían generarse muchas más confusiones en una BUP provincial que será mucho más grande, por la cantidad de categorías de cargos en juego y porque, además, tiene, por ejemplo, la opción de voto por lista completa, con un formato que ha sido cuestionado por la oposición.
Hay razones para prever que el estreno de la BUP entrerriana será, para el elector, más complejo que el de la BUP nacional producido en 2025 para una elección intermedia. En todo caso, lo bueno es que 2025 operó como un aprendizaje para 2027.
La más difícil
Todavía no se sabe si habrá o no desdoblamiento electoral; si se suspenderán las PASO nacionales y/o provinciales y si habrá balotaje. Dependiendo de esos factores, los entrerrianos podrían ir a las urnas en 2027 hasta cinco veces: PASO provinciales en mayo, elecciones provinciales en junio, PASO nacionales en agosto, elecciones nacionales en octubre y balotaje presidencial en noviembre.
De las cinco posibles citas electorales de 2027, las PASO provinciales son las más complejas para el elector, por la cantidad de candidaturas que podrían confluir en una misma BUP. Y serían justamente las primeras, en mayo.
Las que les sigan serán cada vez más simples, con menos opciones: generales provinciales en junio con los candidatos que ganaron las PASO; primarias nacionales en agosto solo para presidente y diputados (en este turno Entre Ríos no elige senador); generales en octubre para presidente y diputados; y balotaje presidencial entre las dos fórmulas más votadas.
Es decir que el elector entrerriano se toparía en mayo con la elección más compleja que, en medio de un clima de creciente ausentismo, como el que se viene registrando en los últimos años, podría provocar el efecto de desalentar su concurrencia al resto de las fechas electorales.
De la sábana a la BUP
Entre las principales críticas que desde su estreno en 2011 recibió el sistema de las PASO destaca la confusión que genera para el votante el enfrentarse a un cuarto oscuro saturado de boletas de variada longitud, con nombres y fotos repetidos, debido a que, por ejemplo, un mismo postulante a la gobernación recibe la adhesión de muchos candidatos a intendentes o a senadores.
En las PASO del 13 de agosto de 2023, por caso, el entonces precandidato a gobernador Rogelio Frigerio fue a la interna de Juntos por Entre Ríos con cuatro aspirantes a la intendencia en Paraná (dos del PRO: Emanuel Gainza y Ayelén Acosta; una radical: Lucía Varisco; y un peronista: Fernando Sibulofsky), a lo que se sumó que la elección era simultánea con la nacional y el candidato a gobernador pegaba con las dos fórmulas presidenciales de Juntos por el Cambio.
Con el nuevo sistema de votación, aquella proliferación de boletas en las PASO –derivada de las adhesiones de candidaturas dentro de un mismo espacio político– se traduce en un aumento del tamaño de la BUP.
Todo aquel confuso cuarto oscuro, repleto de boletas con nombres y fotos repetidos, ahora se debe contener dentro de la BUP de las PASO.
Todo dentro de una sola boleta, que se podría volver engorrosa de leer y hasta de manipular a la hora de buscar el casillero para marcar con una cruz.
La única manera de reducir ese daño es poniendo un límite a la cantidad de adhesiones de candidaturas.
El criterio Frigerio
Hay que recordar que las adhesiones requieren del consentimiento de los precandidatos que “pegan” sus boletas. No se pueden hacer de manera unilateral, ni con el nuevo ni con el viejo sistema.
Frigerio limitó en 2023 los pegados de su boleta. Los aspirantes a las intendencias que lo acompañaron no pudieron pegar boleta también con su competidor por la gobernación, Pedro Galimberti. Frigerio no les impedía a los intendentes pegar con Galimberti, pero les advertía que, si lo hacían, les retiraría su acuerdo de adhesión. Tenían que elegir a un aspirante a la gobernación.
La mayoría de los precandidatos a intendente optó por Frigerio, a quien las encuestas mostraban como el más competitivo y, además, corría con la ventaja electoral de ofrecer un mejor armado provincial y haber obtenido, en las primarias simultáneas con las nacionales, el pegado exclusivo de su boleta con las dos fórmulas presidenciales de JxC. Por la misma razón que los intendentes, Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta le negaron la adhesión a Galimberti.
El criterio que siguió Frigerio para limitar las adhesiones en 2023 es el que, a trazos gruesos, se incorporó en 2024 al nuevo Código Electoral de Entre Ríos: un precandidato a intendente solo puede optar en las PASO por un precandidato a gobernador de su partido.
En cambio, un precandidato a gobernador puede hacerlo con “dos o más” precandidatos a intendentes. Podría, si quisiera, llevar 10 o 20 intendentes adheridos, si los hubiera y quisieran pegar.
Es un criterio que no siguió, por ejemplo, Mendoza, que fue una de las provincias con BUP que se tomó como antecedente para la reforma política entrerriana de 2024. La BUP de la provincia cuyana es más restrictiva: habilita la adhesión de solo dos intendentes por gobernador. Las otras dos experiencias de BUP sobre las que se puso el foco no sirvieron de mucho: en Córdoba no hay PASO y Santa Fe no tiene reglas en este punto porque vota con una BUP dividida por categoría y, en consecuencia, no hay adhesiones.
En suma, las PASO entrerrianas pueden llegar a ser particularmente complejas porque en 2024 la mayoría oficialista decidió mantener este criterio. De cualquier modo, siempre estará en manos del precandidato a gobernador definir el número de postulantes a la intendencia que adhiere.
En cualquier caso, el oficialismo podría argumentar que un cambio tan profundo e histórico como el paso de la boleta partidaria sábana a la BUP requiere tiempo y gradualidad para evitar que la confusión distorsione la voluntad popular. Un argumento más para suspender las PASO.
Fuente: Página Política








