Una decena de periodistas concurrieron al despacho del ministro José Lauritto, este martes. Habían sido convocados el día anterior para una conferencia de prensa para hablar del proyecto de nacionalización de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader), que avanza rápidamente en el Senado de la Nación.
Tras una hora de exposición, los funcionarios dejaron algunas cosas en claro pero, básicamente, lo que se ratificó es que una vez creada la Universidad Nacional Fermín Chávez las decisiones gruesas ya no quedarán en la órbita del gobierno provincial, lo cual hace imposible que estos dos ministros puedan responder a buena parte de las inquietudes.
Las decisiones más importantes se irán tomando con el correr del tiempo –si se convierte en ley el proyecto- en un organismo colegiado que reunirá las voces de la Nación, de la provincia, de la Uader y de la UNER.
Postura oficial
Lo que quedó claro, en todo caso, es que para el gobierno, la nacionalización
· es “buena noticia”; la provincia gestionó que este proyecto caminara en el Congreso de la Nación; y tiene una firme voluntad política de que se concrete para lo cual presentará una iniciativa en la Legislatura que debe ratificar la nacionalización.
· llega a tiempo de responder a un “límite de crecimiento” de la Uader, tal como la definió Lauritto
· no se lesionan garantías para estudiantes, personal administrativo y docentes, en distintos aspectos;
· el proceso de normalización sigue en marcha y no colisiona con la iniciativa de nacionalización.
Proyectos y vacíos
Como se sabe, se contempla un proceso “paulatino y gradual” de transferencia de la Uader a la nueva Universidad Nacional Fermín Chávez.
Pero el proyecto que tiene dictámenes de comisión de Educación y de Presupuesto –bien distinto del original presentado por la hoy intendenta Blanca Osuna- tiene solo ocho artículos donde se garantiza que la Uader, con sus cuatro facultades, 79 carreras, 93 títulos serán la base de la nueva institución.
En cambio el texto no fija plazos para que ese proceso paulatino se lleve a cabo ni dispone los alcances del mismo, respecto de carreras, escuelas, sedes a transferir. Es por eso que el grueso de las decisiones pasarán a ser tomadas por esa comisión (artículo 3º). Y Lauritto y Bahl no pueden responder, a ciencia cierta,
· cuánto tiempo sobrevivirá la Uader residual por ponerle un nombre. Al respecto, se informó que la provincia espera poder sostener esa “institución residual” con los recursos que la Nación dispondrá para este proceso de transferencia, según lo contempla el proyecto de ley que menciona un montó de hasta 300 millones de pesos para el primer año y que se irá reduciendo paulatinamente.
· No es posible saber hoy qué sedes se sostendrán, cuáles no (hoy la Uader funciona en 11 departamentos y 18 ciudades) y qué carreras serán luego sujetas a compatibilización con la oferta académica de la UNER y qué surgirá de esa compatibilización.
· O si serán transferidas las escuelas de nivel medio o las de nivel inicial (como la Escuela Normal, el jardin de esa institución, la Escuela Alberdi, la Escuela Almafuerte) junto con sus bienes;
· O si esas escuelas volverán a depender del Consejo General de Educación como lo eran antes de la creación de Uader. Al respecto, Lauritto hizo saber que desde Nación se les adelantó el desinterés por absorber las escuelas de nivel medio con lo cual quedarían en la provincia, aunque esa comisión podría disponer otra cosa finalmente.
Garantías
En este marco, Lauritto y Bahl pusieron el acento en las garantías que el proyecto consagra y que el gobierno asume como compromisos con la comunidad educativa.
Por un lado, se aseguró que 2.949 docentes y los trabajadores administrativos serán transferidos sin percibir un haber inferior al que cobran hoy.
Que podrán optar por el sistema jubilatorio nacional o provincial.
Que los 20 mil alumnos que hoy cursan en la Uader podrán finalizar sus estudios en las carreras que iniciaron.
Debates
Ante las voces que han surgido contra el proyecto, Bahl fue crítico, en primer lugar, porque consideró que “no debiera ser llamativo” que se debata esta propuesta.
Al respecto, se explayaron los funcionarios acerca de los procesos que se han dado en todo el país de nacionalización.
Para el ministro, las críticas podrían responder a “los que tienen intereses personales o pretenden defender su quintita”. Y reiteraron su vocación dialoguista con las autoridades surgidas de los distintos claustros.

