Sergio Urribarri volvió a mostrar su adhesión al gobierno nacional. Esta vez con un condimento. No sólo ratificó su alineamiento con el gobierno nacional, sino que cuestionó a los que el kirchnerismo ve como enemigos. Por caso Daniel Scioli y Juan Manuel De la Sota.. También cargo con el referente de Federación Agraria, Eduardo Buzzi y el dirigente de la CGT opositora, Luis Barrionuevo.
“Tenemos estilos muy distintos. Yo en política digo siempre lo que pienso, lo que me corre por las venas, jamás podría ser un ‘tactiquero’. Me equivoco, es cierto, pero diciendo lo que pienso. No sé cuántos pueden saber lo que pasa por la cabeza de Daniel Scioli”, deslizó.
Sobre su par de Buenos Aires sostuvo que se “lleva bien”, aunque puso un manto de sospecha sobre su estrategia de cara al 2015. “El no es expresivo, no elocuente, ni tiene manifestaciones públicas diciendo lo que piensa. Pero hay que reconocer que siendo así le ha ido bien. Yo soy muy distinto, no especulo con nada: lo que pienso y de lo que estoy convencido, lo que hago y lo que digo. No quiere decir que sea mejor o peor que Daniel. Digo que somos muy distintos”, remarcó en una entrevista que concedió a la revista Pronto.
Para el gobernador de Córdoba, cercano a Jorge Busti, también le dedicó un párrafo. Se refirió a un encuentro entre el mediterráneo y el gastronómico. “Ese encuentro no es por afinidad sino por desesperación, por odio. Son la expresión del pasado que fracasó dejando millones de argentinos en banda. Barrionuevo es coherente”, se despachó.
Y concluyó: “A De la Sota las circunstancias lo pusieron a prueba en 2008, cuando la patronal agropecuaria reaccionaria se levantó porque le tocaban sus intereses. Estuvo de ese lado, después volvió, pero le tira más lo otro y ahí está con una unión contranatural”.

