Salió en Clarín en la edición impresa de este domingo. Es una nota diminuta, como un desprendimiento del informe central que el diario publicó y en el que dio cuenta de un trabajo de opinión pública. No lleva firma. ¿Quién podría ser el sucesor? es el título.
La pregunta la hizo la empresa Management & Fit en todo el país en base a una lista supuesta y predeterminada de candidatos. La Presidenta –quien no está habilitada por la Constitución para presentarse a un nuevo mandato–, fue incluida.
Allí la figura de Sergio Urribarri aparece en el quinto lugar con el 2,2 por ciento. Detrás de Daniel Scioli (21,4); Sergio Massa (20,5); Amado Boudou (11,3); y Florencio Randazzo (2,8). Un 21,7 por ciento de los encuestados respondió no saber.
El gobernador entrerriano volvió hace unas semanas a estar en el pedestal kirchnerista. Fue agradecido por su lealtad cuando Cristina estuvo en Paraná por el Bicentenario; lo ubicaron en primera fila en el acto de Malvinas Argentinas en el que la Presidenta presentó los candidatos del Frente para la Victoria de todo el país; y le hicieron entrevistas en medios ultraoficialistas: el domingo pasado un reportaje en el diario porteño Tiempo Argentino; y fue invitado en el programa 6,7,8 que se emite por la TV Pública. Esta semana lo llamaron de la agencia Télam para repudiar la detención de Evo Morales.
Urribarri se juega la sucesión presidencial. No es el descubrimiento de nadie. Pero está prohibido decirlo. El nuevo blog “un sueño entrerriano” que convoca a militantes a sumarse desde la cibernética tiene el mensaje que el mandatario suele deslizar en los actos con frases como “Entre Ríos está para más” o “estamos cada vez más en el centro de la escena”, como la que deslizó en Villaguay.
Los pasos a seguir son los mismos que los que hace un tiempo: mostrar un alineamiento irrestricto al gobierno nacional y llevarle a la Presidenta la música que le gusta escuchar, la del kirchnerismo puro, con una cuota de peronismo, más que pejotismo. ¿Las listas de candidatos tuvieron un poco que ver con eso? Paraná fue, con la diferencia de pocos meses, sede de dos encuentros que reunió al kirchnerismo nacional: uno fue el de Gestar, un centro de formación del PJ nacional. Estaban todos los gobernadores y buena parte del gabinete. El otro fue en noviembre del año pasado. Llegaron a esta capital los referentes de Unidos y Organizados.
Entre Ríos no tiene peso en el escenario electoral, apenas el 4 por ciento, pero Urribarri haciendo una buena elección no solo le dará legisladores a Cristina, sino dará otra muestra de fe kirchnerista. La provincia de Buenos Aires está convulsionada con la candidatura de Sergio Massa, y la amenaza de las traiciones subterráneas es latente. Scioli tiene la misma tarea que su par de Entre Ríos. También el mismo deseo: ser bendecido como el sucesor.

