Sergio Urribarri ya no se pone al frente de las críticas que pueda llegar a recibir de la oposición local. El gobernador se lo ha escuchado en los últimos tiempos defender las políticas nacionales y responder a quienes cuestionan a Cristina Kirchner.
Hace unos días se sumó a la embestida sobre los medios al hablar de la “cadena nacional del miedo”. Días antes había defendido el programa Fútbol para Todos, cuestionado en un informe presentado por el diario La Nación.
En esta ocasión el destinatario de los dichos del titular del Ejecutivo fue Mauricio Macri, que en las últimas horas cargó contra la política energética del gobierno nacional.
Urribarri salió a defender la reglamentación de la Ley de soberanía hidrocarburífera que regula todos los eslabones de la actividad. “Hoy llegó el momento de recuperar nuestro autoabastecimiento y de asegurar el funcionamiento armónico de las etapas de exploración, explotación, industrialización, transporte y comercialización en una única estrategia nacional, a favor del país y de los 40 millones de Argentinos”, dijo.
Macri había manifestado que el Estado intervenga en la industria petrolera. “Esta reglamentación no es contra las provincias sino a favor. Solamente si somos todos parte de un mismo barco, y trabajamos en forma articulada, nos va a ir bien”, sostuvo. Y agregó: “Las empresas extranjeras que vengan a invertir están bienvenidas, pero no podrán seguir llevándose el 90 por ciento de las utilidades fuera del país, como lo hacía Repsol, produciendo un verdadero vaciamiento de nuestra energía”.
“Lo que escuchamos de Macri es, lamentablemente, más delo mismo. Defiende que Repsol haya dejado caer en la última década al 6 por ciento anual la producción de gas y petróleo, y que hoy seamos un importador de gas y no un exportador como podríamos ser por nuestras reservas y recursos”, apuntó.
Para el titular del Ejecutivo entrerriano, “Macri sigue pensando en el Virreinato del Río de la Plata, su visión umbilical del mundo le hace pensar que el servilismo a las grandes potencias es la mayor aspiración del pueblo argentino. Sigue entendiendo al país desde una posición centralista, portuaria. Es por eso que su partido ni siquiera tiene presencia en la mayoría de las provincias, en el caso de Entre Ríos sacó el 1,5 %, y pretende, rodeado de los enemigos de la democracia, digitar la política nacional desde la Sociedad Rural”, se despachó.
“Macri entiende la seguridad jurídica exclusivamente para empresas privadas, pero no la aplica en su visión para el país y los argentinos. Macri quiere seguir soñando con la década del 90 y volvería a privatizar todo, hasta el obelisco”, concluyó.

