En Córdoba, al conmemorarse el centenario de la Reforma Universitaria de 1918, el gobernador Gustavo Bordet puso de relieve el “espíritu transformador y libertario” de aquel acontecimiento histórico; reivindicó “el fenomenal movimiento estudiantil de la Argentina”, y calificó a los hechos de 1918 como un “punto de partida para una educación pública, gratuita y de calidad, y para la construcción de una sociedad con igualdad de oportunidades”.
Junto a sus pares de Santa Fe, Miguel Lifschitz, y de Córdoba, Juan Schiaretti, Bordet visitó el histórico salón del Consejo Superior del rectorado antiguo de la Universidad Nacional de Córdoba. Los mandatarios recibieron una réplica del monumento que se construyó en esa ciudad para conmemorar el centenario de la reforma de 1918.
“Fue un hito histórico que tiene un correlato hasta nuestros días. Quienes nos educamos en las universidades públicas lo hicimos bajo los conceptos de la Reforma del 18, compartiendo lo que es una forma de gobierno donde los estudiantes tuvimos plena participación, sobre todo después de la recuperación de la democracia en 1983”, y completó: “Poder estar aquí, en esta casa histórica, conmemorando los 100 años, es realmente un orgullo”.
Derechos
En un contexto en el que aún resuena la polémica planteada por la gobernadora María Eugenia Vidal, al cuestionar la existencia de universidades públicas a la que aseguró que no acceden los pobres, Bordet se ocupó en remarcar que la educación universitaria es “un derecho humano universal” y “un deber” del Estado.
“El acceso a ella es el primer y principal paso para lograr que haya verdadera justicia social en Argentina”, afirmó Bordet y ratificó que “la inversión en educación universitaria no debería estar sujeta a criterio alguno de rentabilidad”.
El mandatario entrerriano se remontó a “comienzos de los 80” y a los inicios de su militancia estudiantil en épocas de la recuperación democrática, donde llegó a ser consejero de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER).
“Nos resultaba urgente dejar atrás cualquier vestigio dictatorial y alumbrar la esperanza de una transformación que consolidara la democracia y que recuperara el abrigo de la política para los más humildes”, expresó.
Para Bordet la universidad pública fue “el ámbito en el que nos formamos no sólo como profesionales, sino como militantes políticos, como hombres y mujeres de la democracia”, dijo y remarcó que fue ahí “donde abrazamos la lucha por la libertad frente a los dogmas instituidos y donde ratificamos nuestro compromiso con la verdad, como principal camino para construir una patria justa, libre y soberana”.
“Hoy celebro este aniversario recordando aquellos años tan hermosos de lucha, de debates y descubrimientos que me permitieron ejercer el cargo de consejero de la UNER. Y lo hago también con la tranquilidad que me da sabernos en la misma senda que antes, defendiendo con acciones concretas y mucha responsabilidad la universidad pública en la provincia que permite a miles de jóvenes ser los primeros universitarios de su familia. Porque sabemos que esa es la verdadera forma de conquistar las libertades que nos faltan”, dijo parafraseando el Manifiesto Liminar del movimiento reformista.

