Los cruces entre Jorge Busti y José Cáceres escalaron en las últimas horas. Fue a través de un tema delicado: la corrupción.
El vicegobernador puso en tela de juicio la responsabilidad del ex mandatario en el caso Puerto Ibicuy, en donde fue condenado, entre otros, Abelardo Pacayut. Al referirse al escandaloso caso, Cáceres ironizó: “Pacayut sólo era un senador del departamento Islas del Ibicuy y todos sabemos que estas cosas no pasan si no hay impulso y autorización desde lo más alto del Poder Ejecutivo, y en ese tiempo el gobernador fue Jorge Pedro Busti que quizás debería darle explicaciones a la familia de Pacayut”.
Busti volvió a la carga. Dijo que el vocabulario del vicegobernador “es propio de la mafia” y justificó su análisis sobre la Citrícola Ayuí, de Concordia, que pasó de estar en manos de Francisco De Narváez a capitales chinos. Éste había sido el inicio de los cruces entre el Frente para la Victoria y el Frente Renovador. El ministro de Gobierno y candidato a vicegobernador, Adán Bahl, se sumó a los cuestionamientos de Busti.
“Alguna vez cuando la Justicia pose sus ojos por las acciones de la actual gestión, espero que tengan la misma valentía de afrontar esa instancia despojados de cualquier tipo de fueros como lo hice en las muchas denuncias armadas que presentaron en mi contra, fruto de una persecución política, época en la que los cocoritos de hoy se escondían bajo la cama”, espetó y no dio nombres.
Finalmente, Busti llamó “a la reflexión de ambos funcionarios (Bahl y Cáceres), quienes trabajaron en mis gestiones: no toda la vida dura la inmunidad del poder, por eso quiero ver si cuando la historia y la Justicia dictaminen sobre sus actos afronten con la misma tranquilidad de conciencia que hoy tengo, por haber hecho todo en la vida en nombre de mis convicciones”.

