Jorge Busti se refirió a “la experiencia entrerriana con los fondos buitres”. Dijo que tuvo que enfrentar “la difícil situación que devino como consecuencia del endeudamiento de la empresa concesionaria de la distribución de energía de la provincia, Edeersa, integrada por capitales mayoritariamente americanos, que había contraído con inversionistas privados de aquel origen, comúnmente llamados fondos buitres”.
En un comunicado contó que tuvo que tomar “una crucial y firme decisión para no claudicar ante las constantes presiones que recibí por parte de bancos internacionales y fondos de inversión a los que les habían cedido el crédito que tenían contra Edeersa”.
“Hoy mucho se habla sobre los fondos buitres, producto de la situación que atraviesa el país; caso fragata Libertad en Ghana o el fallo del juez norteamericano Thomas Griesa. En nuestra provincia pasamos por esta experiencia ni bien asumimos en 2003. Pasó mucho tiempo, pero el comportamiento de esos inversores no varió”, afirmó el ex mandatario.
Mas adelante indicó que “en ese momento” tuvo que “enfrentar la difícil situación que devino como consecuencia del endeudamiento de la empresa concesionaria de la distribución de energía de la provincia, Edeersa, integrada por capitales mayoritariamente americanos, que había contraído con inversionistas privados de aquel origen, comúnmente llamados ‘fondos buitres’; hoy tristemente célebres por la situación que atraviesa el país con los bonos ante los dueños de esos fondos”.
Agregó que “es bueno recordar que el prácticamente abandono de la empresa por los accionistas referenciados, ante la imposibilidad de hacer frente a las obligaciones contraídas y la impotencia de las exigentes y necesarias inversiones de la empresa energética que no admitía dilación, su afectación en el corto plazo de la disminución de la calidad del servicio público, tuve que tomar una crucial y firme decisión, asesorado por la Fiscalía de Estado y la Secretaría Legal y Técnica, en el sentido de no claudicar ante las constantes presiones que recibí por parte de bancos internacionales y fondos de inversión a los que les habían cedido el crédito que tenían contra Edeersa”.
En la misma línea, señaló: “Fuimos citados a varias reuniones en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), fue allí que hicimos conocer nuestra férrea posición, de no ceder a sus embates y reclamos, pero estos indudablemente tenían o tienen un poder muy grande en el país del norte, que lograron que el embajador de los Estados Unidos, Lino Gutiérrez, me convocara a una reunión en la sede de la embajada; audiencia que se concretó el 11 de mayo de 2005”.
“En ese encuentro, de manera velada, insinuó la conveniencia de arribar a algún acuerdo con tal fondo, que evitaría consecuencias en materia de créditos, tasas, entre otras, para nuestro estado provincial. No obstante se mantuvo el rumbo que había decidido que tomara nuestra empresa”, apuntó.
“Así fue que decidí la creación de una nueva sociedad anónima, transferir los bienes que estaban disponibles, darle a todos los empleados la posibilidad de optar para integrar la nueva planta en las mismas condiciones laborales, opción que ejercieron en su totalidad, y definitivamente desconocer la deuda de varios de cientos millones de dólares para aquel entonces”, recordó.
“La inclaudicable decisión política de ese momento, fue el antecedente, seguramente hoy olvidado para la mayoría. La única verdad es la realidad. Hoy Enersa es una empresa del Estado que se recuperó sin pagar un solo peso y la dejamos en el 2007, con un plan de inversión a futuro, que esperamos se hayan cumplido para que la empresa funcione normalmente”, completó.

