Jorge Busti se prepara para la batalla de 2013. En un encuentro, realizado este miércoles por la noche en Paraná, se conformó la Unión de Agrupaciones del Frente Entrerriano Federal (Unafef) con el fin de trabajar “en forma mancomunada” bajo la conducción de Jorge Busti.
Las distintas agrupaciones que conforman el FEF invitaron “a todas las instituciones y militantes de diferentes sectores de la sociedad que quieran sumarse para trabajar por una Entre Ríos y una Argentina mejor”, según se lee en el escueto comunicado.
Convocaron también para el 15 de setiembre al plenario general que se llevará a cabo en la sede del FEF, Belgrano 569.
A 25 años
El Frente Entrerriano Federal se adjudicó una efeméride. Este jueves se cumplen 25 años de la primera victoria del peronismo desde la vuelta a la democracia, en las elecciones celebradas en 1987. “Triunfo que despertó las esperanzas del pueblo entrerriano que venía de años muy duros en materia económica, política y social”, manifestaron desde el espacio que conduce Busti.
En el documento – ilustrado con la foto del traspaso de mando del radical Sergio Montiel – se destaca el “acompañamiento de miles de compañeros que pusieron el hombro y la militancia” para lograr “cautivar al pueblo con una contundente victoria que rondó el 49% de los votos”.
“En 1987 la inestabilidad económica del país, con el flagelo hiperinflacionario, hicieron casi imposible poder planificar y proyectar una acción de gobierno. Desde diciembre de 1987 hasta mayo de 1991 se sucedieron en la Argentina 14 ajustes financieros, 7 ministros de Economía y una escalada inflacionaria sin precedentes. En ese contexto, en su último mensaje a los entrerrianos antes de dejar el cargo, Busti reconocía que los mandatarios provinciales cumplíamos un rol difícil. Sufríamos las consecuencias de los ajustes; atendíamos los reclamos que, ante la crisis, se multiplicaban en salud, trabajo, salarios, viviendas…” recuerda el FEF en el escrito.
En otro párrafo, se señala que “eran tiempos de gobernadores con ropa de fajina y no de escritorio; de dar la cara y no de protocolos; de contacto con la gente y no de despachos con puertas cerradas. Eran momentos de necesidades impostergables, de urgencias cotidianas. Eran momentos de buscar motivos de fe para no bajar los brazos, antes que buscar excusas de impotencias, que nos llevarían al fracaso. Era nuestra tarea inventar soluciones antes que agitar el fantasma de un país en llamas. Era una tarea más inmediata que planificada; con más pasión que intelecto; con más urgencia que análisis”.
Durante todo el documento – en el que se repasan los hechos más importantes (ver aparte) – se evita criticar, incluso nombrar, a Sergio Montiel. Tampoco hubo una mención al futuro que tuvo al propio Busti gobernador en dos oportunidades, una al justicialista Mario Moine y a su ex hombre de confianza, Sergio Urribarri.

