A Jorge Busti se lo volvió a encontrar en Concordia. En un hospital. Hace unos días hizo lo propio en Paraná.
El ex gobernador encabezó ayer una jornada solidaria con instituciones de esa localidad. Visitó el Hogar el Hogar San Antonio para menores abandonados que comenzó a funcionar durante su primera gestión de intendente. Lo hizo acompañado por el concejal Alberto Zadoyko; la ex diputada nacional, María de los Ángeles Petit, su hija Florencia y su nieta Isabel.
Actualmente en ese lugar se encuentran viviendo tres familias de evacuados, que lo harán hasta que se les solucione su problema de vivienda; luego de conversar con cada uno de ellos, entregaron juguetes para los niños y alimentos para que compartan en la fiesta de fin de año.
Luego, visitaron el hogar para Adultos Mayores “Juana Sarriegui de Isthilart”, donde Busti y quienes lo acompañaban, saludaron al personal y a las 65 abuelas y abuelos que residen allí. El ex mandatario escuchó algunos reclamos relacionados a la seguridad de la zona y señaló que esas inquietudes serán canalizadas institucionalmente a través del concejal Zadoyko ante las autoridades correspondientes.
Tras la recorrida, Busti dijo sentirse “muy a gusto” con las diferentes actividades y deseó un feliz año nuevo “que venga lleno de esperanza, tolerancia y respeto” al tiempo que instó a que “nadie se olvide de los niños en general y los niños enfermos en particular, porque esa es la esencia del verdadero peronismo”.
Lejos de los mítines con dirigentes o declaraciones confrontativas, Busti cerró el año con visitas a hospitales de Concordia y Paraná.

