Con la misma metodología que usaron para armar la lista -cada sector puso cuatro candidatos, uno se centró en la nómina de senadores, el otro en la de diputados- el frente Unión por Entre Ríos ha venido desarrollando una agenda de campaña en la que los dos sectores que formaron la alianza electoral casi ni se tocan y se reparten el mapa entrerriano para las tareas proselitistas.
El dato que destaca de esta estrategia es el bajo perfil que viene guardando el ex gobernador Jorge Busti, a pesar de ser el dirigente político más importante de todo el espacio. Con su esposa Cristina Cremer como candidata a diputada, Busti se autoimpuso un rol de “militante coordinador” de una campaña que hasta ahora ha compartido con sus socios del Nuevo Espacio y el Partido Popular de la Reconstrucción, mientras el referente del otro polo de este acuerdo, lo que fue la Pancho Ramírez de Alfredo De Angeli venía manteniendo un camino separado. En las últimas semanas, ambos sectores explicaron la metodología adoptada en razones de orden práctico.
Como sea, ahora empezaron a compartir actividades. De Angeli se mostró con el candidato a diputado Luis Leissa, ambos jugando de local en Gualeguaychú, mientras Cremer y Marithe Sciberras (segunda de De Angeli en la lista) visitaron la localidad de Feliciano junto a Busti.
Sin embargo, la foto más lógica de este frente electoral, que debió haberse tomado hace más de un mes, cuando el 12 de junio se formalizaron las alianzas, sigue haciéndose esperar. Esa vez, mientras la UCR llamaba a una conferencia de prensa para terminar de confirmar públicamente que sus intentos de alianza con De Angeli habían fracasado, Busti ni siquiera se encontraba en el país.
A diferencia de lo que han hecho el resto de las listas, Unión por Entre Ríos jamás tuvo un acto de presentación de sus candidatos. La primera oportunidad en la que estarán todos juntos será este martes en Concordia. Allí, finalmente, podrá aparecer la foto que falta para resumir en una imagen el núcleo político de este frente electoral.

