La complicidad civil de la dictadura, en el robo de los bebés de Raquel Negro, fue condenada este martes 23 de octubre por la Justicia Federal.
El médico Miguel Torrealday, titular del Instituto Privado de Pediatría, fue condenado a 9 años de prisión por el robo y ocultamiento de los mellizos nacidos en cautiverio en el Hospital Militar de Paraná. El médico, que nunca habló en el marco del juicio oral ni dijo a quien entregó al melli que aun permanece desaparecido, fue considerado partícipe necesario.
Mientras tanto, los médicos David Vainstub y Jorge Rossi, socios del sanatorio en el que estuvieron internados y fueron dados de alta, recibieron una condena a seis años de prisión al ser considerados partícipes secundarios en los mismos delitos de lesa humanidad.
Los abogados de Sabrina Gullino, quien recuperó su identidad en 2008 y que busca a su hermano, habían solicitado la pena de 15 años para los tres encartados. La fiscalía, representada por José Candiotti, había pedido también condenas de 12 años para Torrealday y de 9 años para los otros dos socios del IPP.
Los condenados no estaban en la sala al momento de la lectura del adelanto de la sentencia del juez Roberto López Arango. Sabrina estaba acompañada por su hermano, Sebastián Álvarez, hijo también de Raquel Negro quien permanece desaparecida. También estaban militantes de organismos de Derechos Humanos que aplaudieron la decisión de la Justicia.
Más allá de las condenas, lo que el juicio no pudo fue develar dónde está el mellizo, hijo de Raquel y del militante Tulio Valenzuela que integra la lista de detenidos desaparecidos. El pacto de silencio siguió en pie contra las expectativas que había. Sabrina Gullino asumió que tenía “fuertes expectativas de que los médicos hablaran”, que le dijeran dónde está su hermano, a quién se lo entregaron aquel lunes 27 de marzo de 1978 cuando fueron dados de alta del IPP. Dijo confiar en que “el proceso de reconstrucción de la verdad, que es un proceso colectivo, empezó hace más de cuarenta años con la Madres, las Abuelas y los Hijos”.

