Entidades del campo tomaron el Inmobiliario Rural impulsado por el gobierno provincial para sumarse a la protesta del sector que comenzó este domingo en varias provincias del país. Aunque sin dudas en Buenos Aires es donde más se percibirá.
La medida incluye el cese de la comercialización de ganado, cereal y oleaginosa. En el caso de la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (Farer) tomó esta medida en Villaguay donde cuestionó, con dureza, la política económica del gobierno. El Consejo Delegado Entre Ríos de la Federación Agraria Argentina (FAA) también se sumó al reclamo.
La FAA precisó que la protesta responde al “aumento insoportable de la presión fiscal, que agobia al productor agropecuario” y “por la persistentes medidas restrictivas de la comercialización de trigo, maíz y otros productos del sector”. Y que el cese de comercialización también será en contra del “desmesurado aumento de los costos de producción, que hace inviable a la mayoría de las producciones agrícolas” y “por las falta de rentabilidad de las economías regionales, citrus, arroz, y algodón”, enumeraron.
“Denunciamos que a pesar de la propaganda oficial, el grave proceso de concentración económica no sólo no se ha revertido, sino que se profundiza con estímulo de las políticas oficiales”, apuntaron los federados.
El diputado Jorge Chemes (UCR) e integrante de Farer advirtió que “no se puede trabajar con una presión fiscal del 80%” y lanzó: “Reconocer errores es de hombres de bien. Esperamos ese gesto del gobierno. El campo no fija las políticas, produce trabajo”.
Llamado a lock out
El titular de la Federación Agraria Argentina entrerriana, Alfredo De Ángeli, le pidió a la Mesa de Enlace que se reúna para evaluar las protestas en contra de los aumentos del Inmobiliario Rural.
“Todas las provincias están asfixiando a sus productores con subas impositivas y revaluaciones de campos. Al gobierno se le acabó la caja y está pegando manotazos para todos lados. Vuelven a golpear la producción y esto no vamos a poder sostenerlo en el tiempo”, advirtió en declaraciones a Infocampo.
Entre Ríos aprobó por ley, en el 2009, el aumento impositivo de las tierras rurales. El incremento entró en vigencia este año. Una hectárea en la zona más cara de la provincia pasó a pagar unos 32 pesos mensuales.
Sin embargo, para De Ángeli, tales números son “fuertes presiones fiscales”. “Sucede lo que sucede siempre. Siempre terminan pagando los que menos tienen. En estas condiciones no se puede trabajar más”, aseguró.
“Tenemos costos de producción altísimos, las subas en todos los sectores nos han golpeado muchísimo y a esto debemos sumarle las fuertes presiones fiscales que sufrimos en todas las provincias”, señaló.
“Hablo constantemente con productores de diversas regiones y cada día se suma más gente que apoya esta posibilidad. No puede demorarse más, hay mucho descontento y situaciones desesperantes”, mencionó.
Finalmente, afirmó que la Mesa de Enlace debería reunirse para evaluar los pasos a seguir en el reclamo en contra de los nuevos valores impositivos.


