El partido fundado por Margarita Stolbizer no alcanzó a consolidarse en Entre Ríos, no obtuvo mínimamente las expectativas electorales que se había planteado en el marco del FAP ni logró saldar las enardecidas internas pese a lo pequeño de la fuerza.
En este contexto, se plantea el colmo de la situación: El Tribunal de Disciplina del partido decidió expulsar a una serie de dirigentes, encabezados nada menos que por el presidente del Comité Ejecutivo en Entre Ríos, Javier Elizalde, por “grande indisciplina partidaria”, entre otros cargos.
Lo extraño es que la decisión del tribunal, informada a Página Política este jueves, se adopta contra quienes el 20 de noviembre pasado hicieron saber a este medio de su renuncia a la fuerza política por “diferencias insalvables” con el otro sector del GEN representado también por ex dirigentes radicales como Néstor Golpe, Osvaldo Fernández y Francisco Larocca.
Incluso, Elizalde fue noticia luego, el 27 de noviembre, cuando decidió mostrarse en un encuentro del radicalismo, fuerza política a la que decidió retornar de la mano de Ricardo Troncoso y en un plenario del sector interno que representa el intendente de Maciá.
La sanción también alcanza a Claudia Adriana Cerbino, Juan Pablo Navarret, Darío Sebastián Celecia y María Josefina del Carmen Decastelli, quien fuera precandidata en las listas que encabezó el socialista Américo Schvartzman.
La resolución
La decisión del tribunal de expulsar a estos dirigentes se explica en “la grave deslealtad partidaria, actuación irregular en el ejercicio de cargos partidarios, afectar directa o indirectamente los intereses del partido, no respetar la disciplina partidaria, no cumplir con lo establecido por la Carta Orgánica y demás disposiciones partidarias, por desprestigiar listas oficiales de candidatos del partido, no aceptar las disposiciones emanadas de los organismos partidarios y obrar consecuentemente con ello, realizar actos que lesionaron o entorpecieron las decisiones adoptadas por los organismos de conducción, y atribuirse la representación del partido, de sus organismos o de otros afiliados, no estando legítimamente autorizados”.
Se informa que fueron notificados de la decisión en su contra a los fines de que puedan realizar sus descargos y “ejercer su derecho de defensa”, pero se hizo saber que no se presentaron a fijar su postura en el marco del proceso disciplinario.

