Tras conocerse el veto de la intendenta de Paraná, Blanca Osuna, a la extensión de la calle denominada “Raúl Patricio Solanas”, desde la Corriente Arturo Jauretche, que nueclea al solanismo, expresaron su repudio a la medida.
En un documento que también firman familiares y amigos del dirigente fallecido se cuestiona la decisión a la que se califica de una “mezquina actitud que, solapada en argumentos históricos-legales, no hace más que poner al descubierto su prejuicio, insostenible por cierto, tanto con el homenajeado en particular, cuanto con un apellido con profunda significancia política en la Provincia”.
Entienden que lo ocurrido “excede el límite de la tolerancia y ofende la memoria” de Raúl Solanas.
“Para fundamentar tan inoportuna decisión, la presidenta municipal, hecha manos a tecnicismos legales, cuestiones históricas, y también urbanísticas”, se quejan en el texto enviado a Página Política.
Consideran que “está claro” que Osuna “no camina la ciudad, puesto que de otra manera habría advertido que el tramo que pretende retacear en la nominación de la arteria, carece de numeración y es denominada desde en el tramo comprendido por las calles Juan Ambrosetti hasta su intersección con Augusto Bravard, como ‘Suipacha al final’”.
Además, afirman que “queda claro también que ni siquiera ha analizado la letra y el de las disposiciones legales en que funda el ‘veto’, que lo torna ilegal. El ‘fallido’ de la presidente municipal, sugiere como excesivo el homenaje que, por unanimidad, le rindiera el Consejo Deliberante de Paraná, al compañero Raúl Patricio Solanas y, en esa mezquindad, no escatima en atajos para exteriorizar de manera subliminal, su rechazo ‘…al recuerdo sincero y conmovido a un compañero con enorme capacidad de trabajo, enorme voluntad, enorme decisión pero, fundamentalmente, un hombre de principios que supo mantener en los momentos más difíciles de los últimos tiempos del país’ como lo expresan los fundamentos de la ordenanza”.

