Rogelio Frigerio será ministro del Interior, donde se discutirá el reparto de recursos fiscales con los gobernadores. Éste cargo era el que le había prometido Daniel Scioli a Sergio Urribarri.
El economista de Mauricio Macri será una figura gravitante para la política y economía doméstica de los entrerrianos. De él dependerá buena parte del futuro de la gestión de Gustavo Bordet en la provincia y de Sergio Varisco en Paraná.
El nieto del fundador del Desarrollismo se quedó con el premio de “el sueño entrerriano”, ese que implicaba que un dirigente de esta comarca sea parte de la mesa de decisiones del país. Los nuevos DNI no tendrán la firma de Florencio Randazzo, ni tampoco la de Urribarri.
Frigerio fue el interventor del PRO en Entre Ríos, el principal promotor de Alfredo De Angeli que casi le arrebata la Gobernación a Bordet y el arquitecto de Cambiemos en la provincia. Rompió la fórmula de Atilio Benedetti y Adrián Fuertes y logró que Fabián Rogel también decline su precandidatura. En definitiva, pulverizó la parte del radicalismo que no le servía.
Definió lugares claves en las listas para la Legislatura. Por ejemplo ubicó en la lista de diputados a Martín César Anguiano, empresario del departamento Islas, con quien posee emprendimientos.
Nacido en Buenos Aires, pero con domicilio electoral en Entre Ríos, Frigerio será un apellido familiar para los entrerrianos, no sólo para el común, sino también para los empresarios locales siempre atentos a quien maneja los piolines de los negocios. El macrista tuvo oportunidad de conocerlos en las jornadas de exposición de los candidatos que organizaron la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER) y la Cámara de la Construcción de la provincia., cuando acompañó a su pupilo.
Frigerio puso en contacto a Macri con Jorge Busti cuando el presidente electo cerró su campaña en Paraná. La relación con el ex gobernador es de años, cuando el concordiense quería volver al sillón de Urquiza en 2011 se ilusionaba con tenerlo a su amigo como ministro de Economía de la provincia.

