No hubo anuncio ni comunicación de ninguno de los dos lados, como si el hecho fuese menor.
Sergio Varisco le traspasó el mando a Adán Bahl en un acto que no tuvo a la prensa presente. Fue este martes, por la tarde, en la Sala Mayo, mientras toda la clase política estaba frente al televisor para seguir lo que estaba sucediendo en Buenos Aires: la asunción de Alberto Fernández.
El intendente saliente llegó con su hija Lucía Varisco; el diputado Eduardo Solari; y los concejales Claudia Acevedo, Walter Rolandelli y Francisco Avero. Su grupo íntimo.
Según supo Página Política, Bahl lo hizo con su esposa, Claudia Silva; la viceintendenta Andrea Zoff; y parte de su gabinete que presentó el viernes pasado y jurará este miércoles a las 11 en el Teatro 3 de Febrero, como Santiago Halle; Guillerno Federik, Lucila Haidar y Eduardo Macri.
Lo único que se conoce es por lo poco que trascendió en las redes sociales. Un video en Instagram los muestra a los jefes comunales entrante y saliente firmando el acta y dándose un apretón de mano, de manera muy cordial, diferente a lo vivido durante la campaña y la transición.
Una jornada verdaderamente insólita institucionalmente. Y sin foto.


