La normalización de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader) quedó supeditada a la resolución de un amparo. Un grupo de docentes se presentó en la Justicia para aplazar el proceso que preveía elecciones de representantes en los claustros docente y graduados. El planteo fue que no podían competir porque sus cátedras no han sido concursadas.
El titular del Juzgado de Instrucción Nº 3, Alejandro Grippo, falló a favor de los siete amparistas y suspendió el cronograma electoral hasta tanto se sustancien los concursos de los que participarían y, de este modo, accederían a la condición de docentes titulares. El argumento fue que así tendrían ciudadanía plena en la universidad lo que les permitiría ser candidatos y votar en el proceso de elección de representantes del claustro docente para el cual ya se habían presentado listas únicas.
Consejeros superiores, no así el rector Marino Scheneerberger, apelaron la medida y el expediente pasó al Superior Tribunal de Justicia (STJ).
Quien tiene que resolver es la Sala de Procedimientos Constitucionales y Penal, integrada por Claudia Mizawak, Omar Carubia y Carlos Chiara Díaz.
Por diferentes razones, los dos primeros vocales se excusaron. “En el caso de Mizawak, porque es profesora, Carubia por relaciones personales con gente de la universidad”, contó a Página Política, sin dar precisiones, Chiara Díaz.
Los reemplazantes serían los vocales de la Sala Civil del alto cuerpo Juan Ramón Smaldone y Emilio Castrillón. Así lo establece el procedimiento de corrimientos, según explicó el vocal consultado. Pero aún no se han resuelto las excusaciones de los magistrados.
En el medio de la judicialización, en una asamblea llevada a cabo el 30 de marzo, el Consejo Superior resolvió la anulación de la resolución del rectorado Nº187 que permitió a los docentes argumentar su amparo para suspender el cronograma electoral hasta tanto se realicen los concursos de los que iban a participar.

